lunes, 29 de mayo de 2023

¡DÍA DE LAS MADRES! (2)

Madre querida,
hoy vuelve la celebración,
es lo que llaman tu día,
que se convierte en porfía
de lágrimas que,
ya limpias,
marchitan el corazón;

Me abate la sinrazón,
amada prenda fugaz,
dejando luz en tu estela
de mimos tiernos, bondad;

Mas, tu presencia reverdece
en cada lecho de rosa,
trigales que me enternecen
con el amor de mis hijas,
bajo tu sol se cobijan
llevando tu risa hermosa...

sábado, 13 de mayo de 2023

¡LINDO CUMPLEAÑOS, JOCELYS GÓMEZ NÚÑEZ!

Hoy vuelves a nacer, amada hija, cuando el oprobio del hombre cambia la naturaleza, pues no está lloviendo, mas, tu indomable belleza nos retrotrae aquel día, lluvias que mojan la vida entre aguas tibias y frías, brisa, rubor, cuando luego y ya reabierto el cielo, se dibuja tu sonrisa en un rayito de sol.

¡Lindo cumpleaños, hija!, falta mucho por vivir, con Dios a tu lado, te necesita la vida, los tiempos, el arado; eres panacea de las heridas de este, tu padre otoñal, dejándome aquí, soñar, que por siempre eres feliz...

¡Te amo!.

viernes, 5 de mayo de 2023

BATEY: NO SÓLO ZAFRA...

El batey era la zafra, el peligro y el amor. Las autoridades operativas del Ingenio eran hombres en su mayoría, de horca y cuchillo. Muchos de ellos provenían de filas militares en los tiempos en que en la república dominicana se sabía ´´batir el cobre´´. Recuerdos a Jaque, un personaje que explotaba una simulada encorvadura con aspecto de bandido de película, siempre encima de su mula, donde descansaba con un sólo pie puesto en el estribo, y su sombrero, de alas medianas, usado en la mitad de su nariz. Usaba botas de montar con inclementes espuelas que hacían brincar al animal ante cualquier imprevisto. De rostro amargado y adusto, parecía ser el representante exclusivo del patán dominicano. Con filoso cuchillo de unas veintidós pulgadas, el que exhibía como trofeo de guerra, una vez lo vi cuando lo blandía frente a una carnicería donde se rehusaba a pagar y le advertía al carnicero que, su arma, tenía como nombre,´´sin familia´´.

El detonante del batey era el alcohol y el disfrute con las negras. No existía otro ambiente más sano y propicio para dos sociedades que, por razones obvias, tenían que compartir juntas su destino. Y precisamente esos encuentros echaron sus raíces.

El batey luce tranquilo. Sólo se siente el retumbe de una vellonera mal sintonizada y los caballos que comienzan a llegar desde Mena, Las Tejas y Los Robles, llevando a los parroquianos al bar de Tindé. Bailaban dominicanos con haitianas. Las morenas bailan con encendidos pañuelos ceñidos a la cabeza, simulando, entre otras cosas, el aspecto hirsuta de su raza. Pero también bailan haitianos con dominicanas, subculturizadas éstas, no sólo por la necesidad y el afán cotidiano contra un machismo ancestral, sino también por sus exigentes demandas sexuales y la magia del Gagá. Y las raíces siguen creciendo.

Excitación y deseo dominan el ambiente en el bar. El machismo desborda la libido y todo era alegre, pero caldeado y grimoso. Las raíces engendraron sus frutos...