jueves, 16 de diciembre de 2021

¡CARRETERA: MÁS QUE DISTANCIA Y OLVIDO!

 Es ratificar los recuerdos. A veces sí, se desvanecen nuestras expectativas románticas y presumidas, aquellas que encasillamos en la memoria y luego convertimos en sueños. Otras veces, se regodea el ego del cantor cuando entre tantas estampas en cierne, nos reencontramos con el puente ya desvencijado, garitas y vigías que se mueven como celajes, acomodados entre cruces y rieles ya mohosos de la vieja locomotora.

Ahí está la carretera, gris, no existe otro color en sentido general, salvo el blanco calizo muy soleado, cuando en realidad el Sur se torna profundo; ahí está el camino que nos coquetea y enamora de ambos lados, con imprevistas entradas hacia lugares apartados, caseríos que lucen pobres, aunque iluminados en las noches de estrellas  y luceros, enclavados se revelan, pero que son felices cuando parecen alcanzar el cielo; caminos de sitios y también de sitierías, donde en estas últimas los amores se conquistan como en trincheras.

Ahí está el camino, que me aleja de los míos en cuerpos, mas, se crece y alimenta mi alma; camino que me trae otros recuerdos y fortalecen los primores dejados en la gran ciudad;  por ese camino voy, lleno de  arrastres de pasión y destino...