´´Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón, conspiran contra la salud de la Patria´´. (JUAN PABLO DUARTE)
Hasta que las fechas pasan y la vida política sigue su agitado curso; entonces lloran las arcas socavadas de peculado entre sonados discursos, quitando el pan de la boca a los huérfanos de solemnidad sin resarcir el pecado.
Entonces llora; llora el verdor, el regadío, se secan las plantaciones y lloran los amoríos; sangra la tierra marchita por cesárea de su oro, cuyo sulfuro envenena todo campo con sus ríos; sí, lloran, como la educación, el amor mío, los valores que crearon esta sufrida nación.
Llora en silencio la aurora, ya no alberga ni enamora el canto a la libertad, de un alba que no atesora su lucha y posteridad; basura es lo que vemos, en cierne, indigentes, pedigüeños de maldad; es mañana, también es noche, lo mismo da; no pasan las alboradas ni esperanza por lo verde.
Y así, seguimos marchando, rebeldes, manifiestos, aunque incautos e irredentos ante un pueblo con su historia; no importa sus años luces, más bien ha sembrado cruces; no ha tenido aún la gloria de enderezar sus entuertos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario