miércoles, 18 de febrero de 2026

¡PAZ ENTRE EL RUIDO!

 Lo que comienza como infierno, se puede ir convirtiendo en ley para aquel hombre de otoño que bien conoce del significado de la costumbre, la cultura, los modos vivendi, lo consuetudinario.

De su angosto balcón, asume ya suyas las aperturas del ruido y la llegada de la murga que parece disfrazada de un carnaval siniestro.

Música de alto volumen, cuyos decibeles, que en principio atormentan su espíritu, parece carcomer su alma y posesionarse en lo recóndito de su corazón.

Tráfico infernal, donde la cultura tropieza consigo misma sin dar paso a la prudencia.

Transeúntes soeces; arrastran urgidos sus malquerencias y frustraciones.

Entelequias atrevidas de una sociedad cuyos partidos políticos han catapultado como normas.

Silencio nocturno, pero ya adentrada la madrugada, que hace mucho ruido de conciencia y nos señala la vida debajo de ese balcón...

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