viernes, 27 de febrero de 2026

IMÁGENES DE PATRIA QUE LUEGO LLORAN

 ´´Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón, conspiran contra la salud de la Patria´´. (JUAN PABLO DUARTE)

Hasta que las fechas pasan y la vida política sigue su agitado curso; entonces lloran las arcas socavadas de peculado entre sonados discursos, quitando el pan de la boca a los huérfanos de solemnidad sin resarcir el pecado.

Entonces llora; llora el verdor, el regadío, se secan las plantaciones y lloran los amoríos; sangra la tierra marchita por cesárea de su oro, cuyo sulfuro envenena todo campo con sus ríos; sí, lloran, como la educación, el amor mío, los valores que crearon esta sufrida nación.

Llora en silencio la aurora, ya no alberga ni enamora el canto a la libertad, de un alba que no atesora su lucha y posteridad; basura es lo que vemos, en cierne, indigentes, pedigüeños de maldad; es mañana, también es noche, lo mismo da; no pasan las alboradas ni esperanza por lo verde.

Y así, seguimos marchando, rebeldes, manifiestos, aunque incautos e irredentos ante un pueblo con su historia; no importa sus años luces, más bien ha sembrado cruces; no ha tenido aún la gloria de enderezar sus entuertos...

miércoles, 18 de febrero de 2026

¡PAZ ENTRE EL RUIDO!

 Lo que comienza como infierno, se puede ir convirtiendo en ley para aquel hombre de otoño que bien conoce del significado de la costumbre, la cultura, los modos vivendi, lo consuetudinario.

De su angosto balcón, asume ya suyas las aperturas del ruido y la llegada de la murga que parece disfrazada de un carnaval siniestro.

Música de alto volumen, cuyos decibeles, que en principio atormentan su espíritu, parece carcomer su alma y posesionarse en lo recóndito de su corazón.

Tráfico infernal, donde la cultura tropieza consigo misma sin dar paso a la prudencia.

Transeúntes soeces; arrastran urgidos sus malquerencias y frustraciones.

Entelequias atrevidas de una sociedad cuyos partidos políticos han catapultado como normas.

Silencio nocturno, pero ya adentrada la madrugada, que hace mucho ruido de conciencia y nos señala la vida debajo de ese balcón...