martes, 19 de septiembre de 2023

¡HAITÍ, TIERRA DE MONTAÑAS!

Parece escucharse, no importa que centenares de años pretendan ocultar lo siniestro de un
pasado: La Trata Negrera. Aún se escuchan, gimen, unos encima de otros hacia un mundo
desconocido; asustadizos, ojos que brotan de un blanco amarillento; gritos parecidos a los
pájaros libres que, cazados, aletean en estrechas jaulas, siempre angostas, pues no pueden
volar.

Llegan del África, continente de donde aparenta haber surgido la humanidad; multiplicidad
de humanoides, mas, aprestos de entelequias que asombran, al igual que sus eminencias
dispersas en el mapamundi de la existencia.

Luego de ser perseguidos por europeos cazadores de esclavos que se lucraban en tierras de
negros, emulando a Juan de Olid, capitán de ballesteros, quien cabalgó esos lugares infinitos
en busca del unicornio para su rey, con sus perros de presa sujetados entonces por otros 
negros, mercuriales, traidores que también se beneficiaron, se pierden en lo recóndito de sus
raíces.

Con el tiempo les pagaron a sus verdugos con fina madera, extraída de esos bosques 
prodigiosos, una emancipación que los convirtió en la única clase que se suicida, cuando en
1804 hicieron creer a la historia que obtuvieron la libertad por su valor guerrero frente a los
franceses, ganándose de pasada la admiración del libertador Bolívar.

Imitaron a sus antiguos amos con la constitución de imperio y reinado, sometiendo con el látigo
y el fuego a su propia sangre, aquellos que nunca dejaron de ser esclavos, desde que construyeron
con castigo los palacetes de la ostentación. A partir de ahí, esos son los que hasta hoy, cruzan la
frontera.

Esta vez le tocó a Francia, arrastrar de tierras lejanas una etnia diferente, menos brillosa y 
renegrida que muchos organizados en tribus; negros cenizos, con dialectos y culturas distintas
dentro de una selva común para seres humanos.

Son seres fuertes, conocedores del fuego, el que usan en sus hechizos y santerías, hasta en sus
bailes; lo absorben, lo inhalan, prefiriéndolo al mendrugo de vida de las pulperías bateyanas, y 
así prosiguen los días, haciendo leña de la vegetación para que no se extinga.

Muerte y devastación parecen ser su lema, y hoy, no sé por qué, terminan por conocer el agua
y sentir la presencia de la sed...




miércoles, 6 de septiembre de 2023

¡LA VIDA A RASTROS!

Si florecida es tu vida,
se parece al flamboyán;
pues ella, de perdurar,
te someterá a las vainas
que balanceadas cuelgan
por la gran brisa de otoño;
de no perdurar,
serías como la amapola
que brilla en el sentimiento
de las almas en retoño,
como el vaivén de las olas;

Para vivir, no miedo al miedo;
transgredir los enredos,
soportando con denuedo,
a veces, sólo existir;
vamos al ruedo a sufrir,
mas, en tus ojos que iluminan
y que pones frente a mí,
me siento alcanzar el cielo;

¡Romántico!, aquel bohemio,
en silencio, que ya siente en 
su tormento el transitar de sus
días, porfía de un tiempo, si acaso,
ya no se siente irredento,
pues llevan su vida a rastros;

¡Teatro, puro teatro!,
de una musa que resiste;
sigue sujeta, insiste,
no importa llegue el ocaso...

jueves, 31 de agosto de 2023

ÉMULO, DE LOS QUE SE INSPIRAN EN LA ESPERA DEL AVIESO OTOÑO

Porque al igual que tú, me llegó la tarde, caminante;
durante días fui arrogante, como tú, amigo que en el
tranvía no percibió lo veloz del tiempo, sólo en la
brisa el silencio y la noche como amante; recuerdas
por igual al sol, lo sé, en las mañanas se ve y entreteje
la esperanza; amores que llegan a ultranza, simbiosis
de placer y dolor de unos besos con dislates.

Se habla del hombre de todas las edades; aquel que
detiene el tiempo y desafía del viento sus desafueros; 
lo sabes tú, amigo, y también el mundo entero,
que camina como espectro en corrillos inauditos;
se siente amo, bendito, con apariencia irredenta, 
cuando al tropezar se da cuenta que su vida anda
de paso dentro de sus derroteros.

Amigo, sigo tus pasos, que no son más que la sombra
de los míos; te doy tu espacio y prosigo,
a un otoño que hasta el final sigue siendo mi camino;
entonces, camino, camino...

sábado, 26 de agosto de 2023

¡ALLÁ, DONDE SE ENAMORÓ MI PADRE!

Allá, donde se inició mi crianza,
parece perfecta la vida,
que hasta la inercia discreta y fría
oculta un hálito de esperanza;

Padre, forastero de mil leguas,
que fuiste como espectro visto
en ese Sur de los misterios,
donde aquietaron tus pasos las flores,
enjambre de abeja, colores y miel,
que te permitieron ver,
aquel amor verdadero...

¡Allá, en cálida y pródiga tierra!,
dejaste ecuestre el sombrero
y los aperos de guerra;
llegaste, encima de la maldad,
te quedaste, tu cuerpo reposa allí,
ya que cuando esa tierra pisaste,
fue a encontrarte con mamá...

viernes, 18 de agosto de 2023

¡LA TRAGEDIA DE SAN CRISTOBAL!

SI FUERA COMO UNO QUIERE... (2)

Si fuera como uno quiere, guardaríamos en el regazo de los sueños  nuestros amados hijos, a tientas; guarecerlos, como hacen las aves, bajo sus alas, en los tiempos de tormentas.

Como diría mi madre: ´´quisiera tenerte de vuelta a mi vientre; ahí estás más seguro´´; auscultar los misterios oscuros y por fin descubrir de dónde sale tanta debilidad, descuidos, errores, enredos, mientras la maldad de la anaconda asecha desde sus fueros.

Si fuera como uno quiere, retrotraemos el tiempo encantado o quizás soñado; en lugar de clavado en la cruz, advenimiento, a Jesús resucitado...

miércoles, 9 de agosto de 2023

TODO A SU TIEMPO

Y se romperá el cielo en aguas, como queriendo Dios manifestar su omnipresencia; chorros que cantan y encantan en su serpentear nos invitan al hogar, a soñar, a patentizar la vida, a amar; se entretienen los rigores del día, sí, aquellos que se convierten en semanas, en meses, en años, que entorpecen los amores con su daño; mas, la noche me dice que hoy me baño, con tus encantos, entre el frescor del cerezo y esas aguas cristalinas, oportunas, que adivinan, la eternidad de tus besos...

martes, 25 de julio de 2023

NOSTALGIA DE VOLVER EN EL DÍA DEL PADRE...

 Pensando en mis hijos, construí literalmente el árbol genealógico en base a estudios fehacientes; quise se sintiesen orgullosos de uno que otro linaje, cuya nobleza, sea de valor intrínseco; que con ellos se sientan identificados. Mas, se conjuga en este padre, ya en su clima otoñal, las pinceladas del alma. Nos hemos quedado con las ganas de estar allí, atrapado en sus inocencias, hijos amados; arrepentido a veces me siento, cuando pienso que mis intenciones de corregir y castigar podrían haber llegado lejos, pues cada llanto es surco en mi corazón que no se borra, como escorrentías entre zanjas a la deriva, cuando la copiosa lluvia de la vida no me permite retroceder a velar sus sueños, sus ansias y expectativas, por lo que espero no haberlos despertado con este tiempo inclemente.

¡Sólo sé, que los amo al infinito, hijos, nietos!.