miércoles, 6 de mayo de 2026

CASO LLENAS AYBAR: A 30 AÑOS DE UN BOCHORNO SOCIAL

 Te despachó la justicia, ser de las cavernas involucionado. Esa justicia técnica que inventó el hombre para autoprotegerse. Con ella cumpliste los treinta años más fugaces jamás sentidos.

La sociedad puntual de ese nefasto mayo de 1996 jamás perdonará, pues el abominable asesinato no encontró asidero que diera paso al olvido.

Recuerdo el llanto callado de mis niñas, aún pueriles del tiempo, alertadas por las voces de grito y terror de una sociedad, cuya lágrimas, fueron puras lavas volcánicas de los misterios recónditos de la tierra.

¡Que fugaz el tiempo! El que te alcanzó para procrear; para sentir el placer que impone Dios y la naturaleza en la reproducción.

¿Te habrás dado cuenta ahí de la grandiosidad de estar vivo? Es posible que lo hayas pensado de manera unilateral. Tú, nadie más, desde tu simiente como parásito veloz, urgido en alcanzar el útero que sirvió de domo a tu execrable existencia.

¡Lloro por tus hijos! Al haber despertado en un mundo acomodado previamente en la normalidad de las ergástulas, como patrimonio de un padre que no eligieron. Por el lastre que como lapa les será inherente de por vida; lloro, sí, lloro, por la existencia de especímenes raros que, como tú, se les hayan escapado a las maravillas de la naturaleza y a la implícita bondad de Dios...

No hay comentarios:

Publicar un comentario