Así se expresó Napoleón Bonaparte cuando hizo su apreciación sobre la justicia, argumentando que ese gran paraguas guarecía a los delincuentes. Ignorantes e insensatos fuimos, me incluyo, observando absorto las palabras de colofón de un juez que, más que un magistrado jurídico, denotaba el romántico, poeta y hombre abocado al costumbrismo citadino de todos los tiempos. La sanción impuesta a la hermana del ex presidente, tiene un mensaje; diferenciarse en su accionar profesional a la falta de ética y caballerosidad que tuvo el Procurador General de la República del pasado gobierno contra una dama reconocida, sobre todo, por no estar ligada a ningún acto delincuencial ni haber calentado ningún banquillo endurecido de la justicia . Pero tendió la toalla el magistrado; todo juez, incluyendo el de coerción, debe hablar por sentencia, sin hacer mención de charlas pasadas, amigables si se quiere o se interpreta, con individuos inmersos en ese indeseable proceso judicial. Decir que a la larga el común de los dominicanos no entenderíamos la extensa retórica emitida por el Ministerio Público, es subestimar la inteligencia de nuestro pueblo. Pienso que, en lo adelante, el tecnicismo y burocracia legales que sigue el expediente, deben quedar cortos frente a lo que no necesita espejuelos para verse claro, cortos ante la ignominia y el rechazo al desafuero de los que mantienen la democracia como un vil ensayo, perenne, que nunca arranca porque no conviene a las insaciables reglas de juego que decapitaron la dictadura.
miércoles, 9 de diciembre de 2020
jueves, 5 de noviembre de 2020
¡HOY, PARTIENDO DEL ÚLTIMO NIDO FAMILIAR !
Resultaron más livianos trastos, corotos de mudanzas, pues allí pretende quedarse el alma sumergida en la pereza, agarrada de esas fuerzas de ternuras familiares, agruras filiales en trajinares normales de mis andanzas; contemplo por última vez sus paredes tensas, escaleras y romántico balcón, los que me lucen inhiestos con sus vueltas de un gran fortín de amor y bastión.
¡Madre amada!, no dejes allí tu perfume, aroma; quiero seguir entre bromas sintiendo tus dulces gruño, te llevaré en mis arrullos, así, como antes lo hacía, mirando aún cuando mis pasos perseguías en años de mocedad, buscándome sin maldad, celosa y con denuedo, bajo las camas y espejos mirando siempre hacia el cielo.
Pétalos, capullos de rosas hermosas, sus misterios, serían sólo los recuerdos en diferentes colores, ellas hablarán de amores entre quicios irredentos, dolor y encanto a la vez, azotadas por el viento...
¡Vámonos Mamá!.
lunes, 2 de noviembre de 2020
¡DÍA DE LOS MUERTOS; DE TODOS!
El día a día de la vida es ese camino; ya ese campo citadino no es santo, tampoco última morada donde se pueda descansar; siluetas entre malezas que opacan las hojas por el sol doradas, espectros no necesariamente inertes, que asechan y quitan la paz;
Descansen en azules nubes, madre amada, padre, los míos que ya han partido, hagan del cielo su nido y no miren hacia atrás...