sábado, 27 de julio de 2019

EL PASADO, COMO REFERENTE DE NUESTROS DÍAS...

Y se convencerá el humano que sin mirar atrás los caminos son inciertos, pues sólo nos deleitan los pasos logrados entre la sinuosidad, las notas lejanas del acordeón que llora por lo implacable del cerro, estoy seguro, a que nos aburren los llanos eternos, sin encontrar bajadas de tormentos; muros con cactus misteriosos que parecen mirarnos con ojos visores entre flores y polvo que azota el viento; también humedales con los que resbalo al caminar, ellos arrastran por sus estrías los olores del ébano y la cuaba, el sufrir mentolado del eucalipto que se opone al perfume del sándalo subliminal.

Prosigue el humano, queriendo hoy en su recorrido su pasado olvidar, y sí, prefiere matar, de golpe y porrazo los años, mas, los sueños y el cabalgar de antaño, raudos nos traen de las manos un presente a la carrera, presumen que la vida entera es como carga a la deriva con desvelos; entonces corren, corren, sin percibir anhelos, tras lo fácil y lo magro, evadiendo lugares yermos; no, no caminan, andan sin rumbo fijo, sus ojos no miran al precipicio ni los abren ante el horizonte, olvidan que se cruza el monte  y después se toca el cielo...

domingo, 14 de julio de 2019

¿POR QUIÉNES DOBLAN LAS CAMPANAS EN DOMINGOS?.

Aroma de café combinada con tierra y calles húmedas. Un inusual verdor se divisa en la loma Santa Elena, cuyo color siempre luce cobrizo por la faena del hombre; la pertinaz llovizna lo oscurece junto al Baoruco de amores que celoso observa el apuro de torneadas piernas al ruido altisonante de las campanas. La solemnidad de los domingos constituían el equilibrio de una sociedad inmersa en las luchas ideológicas y lo hacían en nombre de un proletariado que nunca tomó conciencia de esa empresa aviesa, desigual, donde pocos conscientes, junto a muchos ignorantes, eligieron inmolarse atraídos por la magia y prestancia de un patriotismo ya marchitado por la historia.

Las campanas doblaban y redoblaban hasta que los parroquianos ocupaban el último espacio de unos bancos lustrados, brillosos, pero tan duros como el báculo de un clero implacable desde lo secular del tiempo.

Las notas majestuosas de un piano de cola, bien afinadas, llenaban los pechos de furor, con la fantasía en oro de un templo suntuoso, de cuyo tragaluz parecía introducirse los cánticos celestiales...

Y, bajo mantillas, lindas y hermosas damas ataviadas en su recato cultural se persignaban, mientras sonaban las campanas por la sangre derramada de la libertad coyuntural, que hoy, precisamente hoy, socavamos en nombre de la democracia que ha traído de otros escenarios tantas contiendas inefables...

sábado, 13 de julio de 2019

NOSTALGIA PROVINCIANA... (Cápsula).

Barahona es mi sendero, no importa la capital; siento el palpito sin cesar, siento la caña y el ron, la gracia de la Vidal y Casandra Damirón...
Y es que a ritmo de acordeón y merengue ´´palo echao´´, recuerdo el ´´cuco´´ encebao de siniestros carnavales, las hembras en atabales entre Cabral y Cachón;
Se siente el clerén y el ron con la marcha de los bueyes, entre ruinas y bohíos siento gritos, sensación; percibo solemne el bastión de los hombres de su historia, que coronaron de gloria los días de Restauración; sus generales guerreros, Matos, Deñó, Mota y Peguero, que hasta de su cementerio se inhiesta honroso el ´´Barón´´...
A Dios le pido perdón por ahondar mis raíces, no quiero que se marchite la flor con que ayer conté, ¡oh María África Gracia Vidal!, ¿dónde estás, María Montés?...

domingo, 7 de julio de 2019

TIEMPOS DIFERENTES DEL AYER...

¡Domingo de nostalgia!.

Tarde gris que aún soleada
te vas ganando la noche,
entre esperas y reproches
de un calor que en tu verano
van y vienen las oleadas;

Ya ni el rocío,
las alboradas,
alcanzan sueños de ayer,
se acaba el enternecer
de esos amores de aurora,
también los besos,
cuando el crepúsculo
que enamora me hace preso,
y jugando con las olas
echas tu cuerpo a correr...

sábado, 22 de junio de 2019

DE VISITA, CON LOS NIET@S...

Escuchar esas voces
infantiles de afectos,
¡abuelo!, ¡abuelo!,
emiten un sentimiento
entusiasmado de amor,
sí, esa sublime sensación
que del infinito trae el instinto,
por generación,
quitándonos el dolor;

Nos enternece,
y nos volvemos a sentir amados,
dos veces;
de las voces intactas de los hij@s
en una etapa perenne,
donde estoy anclado;

¡No, no he marchado!,
aún me encuentro apostado
en sus ciclos de ternuras,
en cierne,
vuelve el sol,
se va la luna,
tesura de seda en sus pieles;

Lágrimas que por mis mejillas
ruedan,
son ellas besos que vuelan
como copos de algodón
recogidos por el cielo,
¡oh, entrecogido corazón!,
comienzo de vida que anhelo...

jueves, 20 de junio de 2019

¡CORPUS CHRISTI Y LOS ASTROS!.

Pues no pienso que la situación coyuntural del país envuelva necesariamente la política y el rol del Estado. Las instituciones no son buenas ni malas en sí mismas, sino el producto de eminencias útiles, de un lado, o de la canalla que pulula alrededor de una mal interpretada democracia convertida en un mito ideológico, de otro.

En los últimos días no sólo hablará el buey, lo dice el suscrito, pues no he visto las escrituras en tal sentido, aunque sí una impronta de Jesús aduciendo que nunca debemos callar, pues, ´´hablarían las piedras´´. Más bien busquemos las canastas donde colocar miles de huevos, puestos no precisamente por aves. ´´No me hagan reír, que tengo los labios partidos´´...

Ni asueto ni adviento resoluto de cuaresma intempestiva, ya va lejos, como distantes están las simientes de la solides del mundo y sus misterios.

Se perdieron los tiempos de la acuciosidad científica e intelectual, y nuestro pan nuestro de cada día, hoy, y ya para siempre, es la vida convertida en carnaval, metáforas hechas noticias, crónicas anunciadas de muertes y otros guiones de la autoría del ´´general disparate´´ y entelequias que, más que subculturas, nos sorprenden y aprehenden como aves agoreras...

viernes, 14 de junio de 2019

DE AQUELLOS OMINOSOS CAMINOS...

De ´´Bayahonda´´ y ´´Bateysito´´ conservo recuerdos que se asocian a la vida y a la muerte. Como aquella maestra rural que, después de tanta fatiga en su cotidiano afán de cumplir con su apostolado, perdió la vida en una curva enlodada al deslizarse un camión cañero. Los camiones cañeros me aterrorizaban. El dictador los compró para el Ingenio ´´Catarey´´, por lo que se ganaron ese mote: ¡´´Corre, ahí viene un catarey´´!, de cuyo feo misterio se dio cuenta Trujillo y ordenó pintar de verde olivo unos cuantos de ellos para el servicio de patrullas en el ejército. Aún sueño en pesadillas que alguno me persigue, con su altisonante bocina y luces intermitentes oculto en la polvareda que levantaba en los caminos.

Los caminos, entre espinas que saltaban y herían las piernas infantiles que sentían como juego correr entre los montes. Caminos, de culturas conjugadas y amañadas, cantos de cosechas de un lado, lamento de caña, de otro. Caminos, de casitas blancas pintadas de cal, delante; ranchos de lodo y tejamanil, detrás.

Caminos de raudos hurones e iguanas tras los nidos de gallinas domesticadas; caminos de un tiempo inexorable, implacable, de casas de madera, hoy podridas, que lloran en silencio el paso de la tempestad, como un ´´Macondo´´ después de las mariposas amarillas y la lluvia...