jueves, 23 de junio de 2011

DE MI BARAHONA SOLEMNE...

Està lejos en mi recuento
lo que de Barahona queda,
cuando en los gritos de guerra,
allà en el 65,
visitè el parque un domingo
y ausente estaba el concierto...

Se fue consumiendo el tiempo
y en los dìas anteriores,
entre cantos y dolores
 las noticias eran altas,
ya matàn a Fello Mèndez
y cayò Mota Galarza.

Era plena guerra fría
y en convites conuqueros,
se arrastraban como ranas,
entre el lodo,
el cafetal,
se escuchó hasta en Cabral
que cayó Eladio Santana
y el valiente Flavio Suero.

Barahona es mi sendero,
no importa la Capital,
siento el pàlpito sin cesàr,
siento la caña y el ron,
la gracia de la Vidal
y Casandra Damiròn...

Y es que a ritmo de acordeòn
y merengue ``palo echao``,
recuerdo el palo encebao
de siniestros carnavales,
las hembras en atabales
entre Cabral y Cachòn...

Se siente el clerèn y el ron
entre corridas de bueyes,
concito el dulce solemne
de mi regiòn que se escapa,
y siento en mi alma opaca
que el aliento me sostiene,
cuando flojo la nostalgia
y me quedo en Jaquimeyes.

Y es que entre ruinas y bohìos,
siento gritos,
sensaciòn,
siento solemne el bastiòn
de los hombres de su historia,
que coronaron de gloria
los dìas de Restauraciòn,
``Lolò`` Matos,
Carlos Mota,
y de su cementerio, el Baròn...

A Dios le pido perdòn
por ahondar mis raìces,
no quiero que se marchite
la flor con que ayer contè,
¡Oh Maria Àfrica Gracia Vidal...!
¿Dònde estàs Marìa Montès?.

martes, 21 de junio de 2011

ESPECIFICACIONES COMPLEMENTARIAS DE NUESTRA GENEALOGÌA PATERNA.

En 1821, poco despuès de la independencia de Josè Nùñez De Càceres, otro Nùñez, pero oriundo de Jacagua, Santiago, de nombre JUAN NÙÑEZ BLANCO, pròfugo de la justicia, toma la fortaleza de Santiago y enarbola la bandera haitiana y se convierte en jefe de la Junta Pro-Uniòn Haitì. Acciòn justificada si tomamos en cuenta que aùn no contàbamos con una nacionalidad propiamente dicha y que el favor español fue considerado el perìodo de La España Boba. Este Indivìduo, amparado en dicha Junta, habrìa de seguir gobernando hasta la invasiòn de Jean Pierre Boyer, y màs tarde, fue comandante de armas hasta la llegada de Charles Herard (1843-1844).
Cincuenta y tres años despuès, un hijo de JUAN NÙÑEZ BLANCO, tambièn de Jacagua, el General JUAN NEPOMUCENO NÙÑEZ, seguidor de Bàez, inicia rebeliòn al mando de cincuenta hombres a caballos, el 5 de agosto, para tomar la Fortaleza San Luis donde guardaba prisiòn su hijo, el tambièn General JUAN EVANGELISTA NÙÑEZ. Las razones eran, tanto liberar a su hijo, como para iniciar rebeliòn contra el gobierno de Ignacio Marìa Gonzàlez. Juan Nepomuceno muere en el intento y su hijo no logra escapar para quedarse con su padre moribundo. Para 1878 Juan Evangelista era Gobernador de Santiago. Su padre lo fue tambièn en dos ocasiones, ademàs de Ministro de Guerra y Marina en el Gobierno de la Restauraciòn.
JUAN NÙÑEZ BLANCO, fue mi sexto abuelo, y su hijo, el General JUAN NEPOMUCENO NÙÑEZ, mi quinto abuelo, pues su hija, JUANA DE LA CRUZ NÙÑEZ SUÀREZ, concebida con TOMASINA SUÀREZ, todos de Jacagua, fue la madre de mi tatarabuelo PEDRO FRANCISCO GÒMEZ NÙÑEZ, descrito en nuestra genealogìa paterna.
Rufino Martìnez (Diccionario Biogràfico Històrico Dominicano. 1821-1930).
General Gregorio Luperòn (Notas Autobiogràficas y Apuntes de Memorias Històricas).

sábado, 18 de junio de 2011

HISTORIA PATRIA: EN DÈCIMAS Y PARODIAS...


En 1492
llegaron tres carabelas,
y al trote de cabo y vela
dicen que nos descubrieron,
pero llegaron,
se fueron,
con riqueza y libertad,
¡digan que nos conquistaron,
no nos descubrieron na...!.

Eramos ya sociedad
de un Estado en cacicazgos,
no debio el almirantazgo
pisotear nuestra familia,
de cultura bien taina,
de religiòn ya cristiana,
de quien se burlò el verdugo
e intrèpido ladròn,
mandado por la Corona
y adjudicarnos a España.

Encontraron oro aquì,
pieles, madera y demàs,
bellas y hermosas indìgenas
de pelos a la cintura,
un Caonabo,
cara dura,
y un lambòn, Guacanagarix...

Es a partir de ese entonces
que se inicia nuestra historia,
que nos inhiesta de gloria
y sentimientos en bruto,
cuando se apostò Enriquillo
por Sierra de Bahoruco.


Es raza inmortal viviente,
aunque considerada extinguida,
aùn quedan los vestigios
de sus mujeres ardientes,
la bravura,
los remilgos,
de nuestros hombres valientes;
blancos, trigueños, ``jabaos``
y de pómulos salientes;
mujeres de bellas trenzas
cortejando nuestras lomas,
lindas como Mencìa,
preciosas Anacaona.

Se instaura un modo de Estado
sujeto a leyes escritas,
y se aplasta y se marchita
las simientes de naciòn;
entra Inglatera, Holanda,
Parìs-Francia contra España
y se lanzan con cizaña 
con la ayuda de la Iglesia,
masacraron,
perturbaron,
llevándose las riquezas...

Llegaron las anexiones
y personas visionarias,
que se adentraron al alma
de una tierra en el caribe
que necesitaba unirse
a un modo de identidad,
que nos impuso además
la Inquisición como Ley,
dependiésemos de un Rey
a cambio de distinciones,
de un gentilicio que acorde
al Convento Dominico
nos diera Universidad
y Primadas Catedrales,
ostentosos generales
y suntuosos obeliscos.

Se creò la Puerta ``El Conde``,
sìmbolo patrio pionero,
cuando en suelo aùn potrero
nos invade Francis Drake,
cerrando en ella la ira,
el saqueo,
la adversidad,
y abierta de par en par
a toda la hispanidad...

Don Bernardino Gutierrez Meneses
Bracamonte y Zapata,
fue el gran Conde de Peñalba
que enviò Felipe II,
quien nos transportò a un mundo
de un indigenismo olvidado,
ponièndonos los candados:
¡vendidos al nuevo mundo...!!!!.



¡Bueno... pues somos dominicanos!!!!,
que con encono y engaño
asumimos los tratados
que de Riswich, Aranjuez y Basilea,
celebran España y Francia,
donde vemos la desgracia
de compartir con Haitì,
la cultura,
su bandera,
el budù;
sus miserias:
¡la invasiòn del pueblo haitiano!.

El tratado de Basilea
impulsò a Sànchez Ramìrez
arengar sus oficiales
en actitud de pelea,
les ajustò la correa
con sus aprestos preclaros,
marchando la soldadesca
al triunfo de ``Palo Hincado``.

Y trajo la ``España Boba``
y con ella màs miseria,
de un Carlos Urrutia y Montoya
que haciendo conucos roba...

Entonces Nùñez de Càceres,
Teniente Gobernador,
procura hacerno (s) el favor
de adherirnos a Colombia,
era buena su intenciòn,
pero que efìmera asombra,
pues durò solo unos dìas
dàndole tiempo a Boyer
de avanzar con gran escarnio,
picotearnos cuan sandìas,
gobernar veintidos años...

Llegò Duarte intencionado,
de raìces españolas,
que con ideas,
banderolas,
ordenò La Trinitaria
y de forma legendaria
se codeò de las lumbreras;
trajo sentimiento estòico,
nos puso claro el camino,
se adentrò en nuestro destino
dàndonos la libertad,
la independencia,
el atino,
de este pueblo tan glorioso.

Lo demàs lo sabe usted,
y es que surgiò de revès
la polìtica por Patria,
trayendo como desgracia
de unos afrancesados,
que frente a españolizados
emprendieron la anarquìa,
llegaron guerras,
``noblezas``,
caudillos
y satrapìas.

Trajo Santana anexiòn
por un machete cansado,
en afàn de aquel Tratado
que enfrentan Francia y España,
por su plan indecoroso
de acogerse por sì sola,
los escantos,
la riqueza,
de esta isla, La Hispaniola.

Llega la Restauraciòn
triunfante en sus actitudes,
se tiñeron en azules
la gente de Luperòn,
peleàndose con los rojos
como una ofensiva a Bàez,
 a quien por fin lo derrotan
en la guerra de seis años,
y nos chupamos a ``Lilìs``,
guerrero y diestro montòn...

Cuando a este lo mataron
allà en el pueblo de Moca,
se quiso callar la boca
a una barbarie sin fin...
cayeron grandes altares,
cayò Perico Pepìn.

Y continuò la repùblica
con remanentes caìdos,
surgiò Horacio,
Juan Isidro
y se perfilaba ``Mon``;
todos ellos fueron dones
con actitud de poder,
que encaminaron la Patria
segùn fue la coyuntura,
unos, algo displicentes,
otros, de mano muy dura...

Debemos ya concluir
y esto llama la atenciòn,
¡que en el año 16 llegan los americanos,
pisoteando con sus botas
al pueblo dominicano,
eso dice la canciòn...!.

Que Francisco Henrìquez y Carvajal
era un hombre muy decente,
poniendo solo de frente
la dignidad y el decoro,
pues no pudo honrar,
ni modo,
nuestra deuda eterna ya,
permitiendo que el ``Vacà``
que nos pasaba con hierro,
instalara aquì un gobierno
y una Guardia Nacional...

Eran tiempos de opresiòn
de patriotas ``gavilleros``,
de lìderes pandilleros 
como un tal Ramòn ``Batì``,
``Cayo`` Bàez (Pecho quemao)
y un tal Domingo Peguero...
brillaron Ramòn Natera,
Fèliz Laureano
y Vicente Evangelista,
con Josè Piña,
Pedro ``Tolete``,
Luciano Reyes
y ``el toro`` Marcial Guerrero.

Dieron agua de beber
con sus filosos cuchillos,
conociendo en la refriega
a un teniente de amarillo;
usaba polaina y fieltro,
tenìa perfil dictador,
era apellido Trujillo
y surgiò con ``San Zenòn...``.

De manera posterior,
con pericia y acicate,
derrocò a Horacio Vàsquez
y se alzó con el poder,
impuso el fuego,
el terror,
con actitud de dislates.

El Estado se hizo fuerte,
de jurìdico contenido,
del paìs hizo su nido
con hegemonía romana,
y doblaron las campanas
por enemigos y dones,
unos cayeron mansos,
otros fueron cimarrones...

Echò el paìs hacia adelante,
era institucionalista,
no obstante ser progresista,
salpicò bien la desgracia...
su muerte creò temores,
todavìa estamos orando,
pues el Estado oscilando
entre leyes y decretos,
ensaya una democracia
que aùn vivimos esperando...








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miércoles, 8 de junio de 2011

JAQUIMEYES SERPENTINO...

Allà, en el pico de Rucilla,
emprende su ruta el Yaque,
y entre canto y acicate
va serpenteando la tierra,
siendo testigo de guerras,
de amores y de dislates.

Mojando El Coco y Barranca
sigue su camino agreste,
cruza El Higuito y Canoa
porque nadie le detiene
en su entuerto serpentino
cuando llega a Jaquimeyes.

Se bifurca en cordillera
llevando su alegre canto,
està preso del encanto
de la mujer de esos lares,
y se estanca en sus manglares
y no quisiera salir,
y es que la mujer de allì
tiene una gracia especial,
es hermosa,
es sensual,
y besa dulce tambièn...
con picardìa natural.

 Lugar que ahonda raìces
del avieso forastero,
allì deja su sombrero
y sus aperos de guerra,
pues se siente olor a hembra
entre la copra, el maìz;
tiene la mujer de aquì
un caminar serpentino,
de un Yaque que cuando vino
no se pudo resistir,
inundando aquel redìl
y bendiciendo la tierra.

Son mis raìces que claman
por ese amor inconcluso,
quiero seguir dando uso
al misterio de los genes,
que se repita otra vez
la simiente de mi vida
y que esa tierra bendiga
mis intenciones que mueven,
de volver a Jaquimeyes
tras una mujer perenne...

















lunes, 6 de junio de 2011

LA AUTORIDAD Y EL PODER. DIFERENCIA ABISMAL.

En la Ciencia Polìtica se define el poder como la fuerza fìsica de un indivìduo o grupo de ellos capaz de incidir sobre otro u otros. El poder fìsico, cuando no se tiene, se puede adquirir con dinero. Se puede pagar la fuerza, pues en materia polìtica la economìa es la base, de acuerdo al determinismo econòmico de Carlos Marx, cuando define la polìtica como el motor de la historia, en la medida en que su producto (econòmico) constituye la transformaciòn de una sociedad en sus estudios y fases. Termina la cita. Regularmente el poder polìtico que medra en los gobiernos, està representado por hombres que compran y conquistan la fuerza, junto a personeros que con tal propòsito asedian los partidos y las sociedades desde tiempos ancestrales. Por lo tanto, debemos definir la autoridad como el valor intrìnseco, la moral y la probidad innata de poquìsimos hombres en el mundo. Indudablemente, la historia registra personajes que poseen ambas condiciones: Autoridad y Poder. Asì como tambièn, otros que supieron manejar muy bien su ùnico recurso conquistado: El Poder. La autoridad desarrolla el liderazgo. El poder desarrolla las adhesiones.

Ilustraremos con algunos ejemplos:

1- MAHATMA GANDHI: Autoridad. Le enseñò al mundo un modo de protesta basado en la pacividad, la razòn y el estoicismo.

2- NAPOLEÒN BONAPARTE: Poder. Era impertèrrito, implacable, y habìa nacido entre la opulencia de una naciòn europea cuya civilizaciòn ya supeditaba a otras naciones a la orden de una gran logìstica militar.

3- MAXIMO GÒMEZ BAEZ: Autoridad y Poder. Su condiciòn humanista y de hombre probo y austero, nacido en una cuna humilde de la Villa de Peravia, lo llevaron a ser uno de los màs prominentes lìderes de las guerras por la libertad, sin vanidad, alejado por voluntad propia de los gajes asociados a su alta investidura.

4- RAFAEL LEONIDAS TRUJILLO MOLINA: Poder. Un poder que empezò temprano, desde Teniente de la Guardia Nacional Dominicana, cuando fue atesorando los recursos econòmicos y logìsticos de esa institiciòn, para ir trillando un camino tortuoso y sinuoso, que lo llevò a diseñar una aceitada maquinaria de poder absoluto que luego saliò de control.

5- JOAQUIN BALAGUER RICARDO: Autoridad y Poder. La primera se la dio su condiciòn enigmática de hombre callado, que solo hablaba para pronunciar los màs brillantes discursos que lo catapultaron al poder. Gran tribuno, orador sin par, de un léxico imperativo y cautivador que sacaba el aplauso hasta de sus màs enconados opositores. Austero, visionario, con capacidad y vocaciòn de gobernar en cualquier circunstancia, con astucia de ``gato malo``, ( contrario a Juan Bosch Gaviño), que le permitìa imprimir temor por las evidencias disimuladas de sus ejecutorias, lo que, por ende, le daba poder.

6- ADOLFO HITLER: Poder. Su condiciòn de personalidad maniática y atrevida, conquistò a los ortodoxos catòlicos y a los creyentes de la consecución religiosa del mundo. Algunos dicen que los profetas nazis tenìan previsto 400 años antes a Adolfo Hitler y el Tercer Reich. Fìjense que Alemania definiò el Primer Reich, como el Sacro Imperio Romano Germànico. Con razòn la anuencia y la bendiciòn del Papa de la època eran evidentes. De frustrado pintor a miembro advenedizo de un ejèrcito que vio en èl las condiciones de ``Hister``, nombre pronunciado por el profeta Nostradamus, convirtiéndolo en un ente de predestinaciòn cuando expresò: ``La libertad no serìa recobrada. Un osado, negro, orgulloso e inicuo hombre la ocuparà. Cuando el material del puente estè acabado, la Repùblica de Venecia serà molestada por Hister``. Y como si respondiera al fanatismo de la ``Santa Inquisiciòn`` y conociera de antemanos las predicciones de Nostradamus, se ensañò contra los judios, asesinando màs de diez millones de seres humanos, invocando la perfecciòn de la raza, la preeminencia de los arios, situaciòn que no era inherente en èl. ¡Oh Religiòn...!.

7- JOSE FRANCISCO PEÑA GÒMEZ:  Autoridad. Hombre que como un MARTIN LUTHERG KING o un NELSON MANDELA, negros, discriminados, menospreciados, compelidos y subjugados, se levantaron de sus cenizas, de sus simientes, convirtiéndose en lìderes de masas del mundo, de extraordinario valor intrìnseco.

8- JUAN VICENTE GOMEZ CHACÒN: Autoridad y Poder. Su condiciòn de hombre discreto, aguerrido y calculador, hizo de este iletrado un gobernante que solo hablaba para mandar, y lo hacìa sujeto y consciente de su condiciòn de hombre austero, frugal, no tomaba alcohol, era abstemio, tampoco fumaba, aunque mujeriego furibundo amparado por una cultura célebre de la época, cuando la cordillera andina evocaba al compás de la soldadesca, las canciones amoreras camino hacia la ``Mulera``. Gòmez supo separar sus improntas cotidianas con los asuntos de Estado. Aunque dirigiò un Estado-Persona y pareciera adueñarse del paìs, su intenciòn fue, y lo consiguiò, evitar la corrupciòn administrativa propia de las democracias mitològicas. Aunque implacable y despiadado con sus opositores y con la delincuencia, a Gòmez no le llenaban las riquezas materiales. Como Balaguer, sintiò que su vocaciòn era dirigir el Estado. El escritor Luis Felipe Mejia lo califica de ``dictador serio``, en su obra ``De Lilìs a Trujillo``. Se hizo rodear, como Trujillo, de los intelectuales màs connotados de Venezuela, paìs que experimentò un notable desarrollo durante su mandato, lo que le permitiò ejercer un poder omnímodo y darle fortaleza e institucionalidad a un Estado anàrquico que estuvo carente de ellas antes de que este singular personaje despojara a la clase terrateniente de los terrenos petroleros y los pusiera en manos inversionistas, dando facilidad a los Estados Unidos, para luego poder administrar empíricamente un gran emporio econòmico y polìtico, al aplicar alante, atiemposo, con la potencia del norte, la ``ración del boa``. En una ocasión la guardia fronteriza del gobierno de Gòmez apresò a dos delincuentes colombianos que admitieron sus delitos, siendo fusilados de manera ipso facta. Gòmez mandó al presidente de turno de su vecino país el mensaje siguiente: ``Amarre sus perros allá... que usted sabe muy bien como se bate el cobre aquí...``.



ESTADO JURÌDICO VS. ESTADO PERSONA.

Son dos conceptos que caminan juntos, depende la intenciòn y a favor de quien o quienes va dirigida su aplicaciòn. Si al bien comùn o al interès pecuniario. Luis XIV, Rey Francès, manifestò: ``El Estado soy Yo...``. Y es que no bastan las leyes si no existe la presencia fìsica del dictador que las ponga en vigencia. Serìan letras muertas, ineficaces, como las que existen en las democracias clàsicas corruptas que nos gastamos. El dictador es aquel que ejecuta las leyes escritas, tan simple como eso, claro està, que cuando aplica otros procedimientos que, màs que para la salud de la Patria, les sirven a sus intereses o caprichos personales, entonces se convierte en tirano.

Pero, en realidad, es en el Estado-Persona donde se observan los  resultados positivos y se llevan los procedimientos y normativas de manera màs eficiente. Definimos como Ley, toda disposiciòn jurìdica emanada de autoridad, competente, general y obligatoria.


Las democracias clàsicas corruptas han llevado como estandarte la representaciòn de un Estado Jurìdico, para con èl, enarbolar el tecnicismo en todas las instancias judiciales, aplicando casi siempre una parafernalia y un aparateje militar que no se compadece con sus preceptos, para confundir al gobernado incauto. Sin embargo, està ausente muchas veces la solemnidad que debe primar en los tribunales, la que sirve de reflejo de institucionalidad, respeto, temor si se quiere, para controlar la delincuencia en sentido general. Como tambièn està ausente la prevenciòn del crimen y el delito, asì como el cumplimiento estricto de las penas. A ello se refiere Napoleòn Bonaparte, cuando expresa: `` Las leyes, en poder de los que las presentan como mandatos en còdigos e ilustraciones, no son màs que un gran paraguas de hierro para proteger a los delincuentes...``.

Dentro de ese tenor, nos identificamos con el Estado-Persona.

martes, 24 de mayo de 2011

RAÌCES Y PROFUNDIDADES DE UNA RESTAURACIÓN RACIAL...

Cuando la independencia nacional se proclama el 27 de febrero de 1844, no se pudo soslayar que sus principales protagonistas eran sujetos de ascendencia extranjera que representaban el trípode de nacionalidades que componían España, Francia e Inglaterra. Con Tomas Bobadilla y Briones, como primer presidente de la Junta Central Gubernativa que sirvió como gobierno para dar paso a lo que serìa la elecciòn de un gobierno constitucional propio de las grandes civilizaciones, en una incipiente naciòn, comenzaron a surgir liderazgos representativos de afrancesados, como Buenaventura Bàez Mèndez, el mismo Bobadilla, entre otros, y españolizados como algunos de los precursores de la Trinitaria, incluyendo a Juan Pablo Duarte Diez y al propio Pedro Santana Familia,  nacido en ``Hincha``, un poblado occidental en la isla, aunque para el 9 de junio de 1800, fecha en que naciò el guerrero, no se puede considerar haitiano, pues Haitì aùn no habia logrado su estatus republicano. El general Santana contò con la breve ilustraciòn u orientaciòn de guerra de su padre, el Capitàn Pedro Santana, un aguerrido oficial de perfiladas facciones, quien peleò junto a Josè Marìa Cabral frente a la invasiòn, llevàndose como trofeo la cabeza de Pierrot (``Duque Tiburòn``), vista aùn sangrando entre sus manos por sus pequeños hijos, los gemelos Ramòn y Pedro, futuros adalides de la gesta continuada. Por màs hatero que fuere Pedro Santana, criado junto a las boyadas y el olor al prado que le embrujò hasta sus ùltimos dìas, tuvo que conocer como guerrero vencedor que el gentilicio dominicano no venia de Francia ni de Inglaterra, sino de aquel Convento de los Dominicos que impuso la satrapìa catòlica inquisidora de la Corona Española en nuestro paìs en 1538, cuando apenas èramos un conglomerado humano de razas, y que dio al traste con lo que es hoy la Universidad Autònoma de Santo Domingo (UASD), Primada de Amèrica, como supuestamente es nuestra Catedral.

Para un guerrero ganadero como Santana, Protectorado y Anexiòn fue lo mismo. A los haitianos no les hubiese importado el tèrmino, cuando con el protectorado francès, amenazaban con deshacer con una tecnologìa ya màs avanzada amparada en los suntuosos recursos recibidos por la logìstica militar de sus antiguos colonizadores, la bien ganada proeza de los patriotas, hèroes y màrtires dominicanos bajo el machete ya cansado de Pedro Santana.

¿Quièn era èl, ni siquiera los màs intelectuales y de mejor clase de la època, para escapar de las improntas de una de las naciones màs poderosas y civilizadas del mundo...?.

Era asunto de escogencia, sobre todo, si te distinguen con sus tìtulos nobiliarios de Marqués  (en este caso De las Carreras, en alusiòn a la gran Batalla). ¿Supuso Santana que una vez nombrado Teniente General, Gobernador, le serìa enviado un agente èlite como Capitàn General, como lo fue Josè De la Gàndara y Navarro, o Carlos De Vargas, entre otros, que tuvieron que lidiar fino con los caporales dominicanos...?. Ningùn intelectual de la època pudo adelantarse a los acontecimientos y relatarle al hombre fuerte de la independencia que, antes de la invasiòn, el licenciado Josè Nùñez de Càceres tuvo que proclamar la Independencia Efìmera, pues durò apenas menos de un mes, al negociar polìticamene con La Gran Colombia, quien estaba, como otros paìses centroamericanos y andinos, bajo el liderazgo del libertador Simòn Bolivar, quien en sus gestas libertarias y atraìdo por el mapa mundi, solo reconociò a Haitì como repùblica y como primer paìs latinoamericano en lograr su independencia. Pasò de soslayo, y mucho màs atràs quedò el motivo de ese protectorado con Colombia. Pues todo tiene su origen en que el Capitàn General de la Colonia, Juan Sànchez Ramìrez, cotuisano de origen español, logrò recuperar la margen oriental de la isla La Hispaniola, donde vivimos hoy, cuando en la batalla de ``Palo Hincado`` arengaba a sus soldados de la manera siguiente: ``Pena de la vida al soldado que voltease la cara atràs, pena de la vida del tambor que tocare retirada... pena de la vida del oficial que lo mandare, aunque sea yo mismo``. La recuperaciòn de la màrgen oriental de la isla, cedida a los haitianos al travès del Tratado de Basilèa, podrìa considerarse como una independencia previa a la de 1844. No obstante, ella trajo consigo un protectorado aparente de España, el que por su dejadez y frialdad de parte de esa naciòn, se bautizò con el nombre ``La España Boba``, enviando España como representante de la Corona a Carlos Urrutia y Montoya, a quien apodaron ``Carlos Conuco``, pues se cautivó con la productividad de nuestras tierras y hacìa conucos en beneficio propio y de su familia.

Pero Santana sì sabía, que la causa contra la anexiòn no podrìa ser librada sin fuerzas externas bajo la ègida francesa, en este caso los haitianos. Es por ello que Santana no perdona a Francisco Sànchez Del Rosario, sorprendido en ``El Cercado``, zona haitiana de ese entonces, en flagrante conspiraciòn. Literalmente, y segùn la retòrica de los historiadores, Sànchez exclamò: ``Entro por Haitì porque no pude hacerlo por otra parte. Pero si alguien pretendiese mansillar mi nombre, Os digo, que soy la bandera nacional...``. Siendo Santiago Rodrìguez el ideòlogo y auspiciador de esa gesta, es un moreno de ascendencia haitiana y francesa quien pone a brillar su espada: Gregorio Luperòn, hijo natural de Nicolasa Duperòn (Con D). Bajo el mando de Luperòn medraron lugartenientes como Manuel Rodrìguez (a) ``El Chivo``, descrito por Rufino Martìnez, en su Diccionario Biogràfico Històrico Dominicano, como ``atrabiliario``, pendenciero, ``acaba fiestas``, quien usò la Restauraciòn para darle riendas sueltas a sus bajos instintos, a los actos màs crueles, cuando siendo encargado de custodiar los heridos españoles hospitalizados en la Iglesia Mayor, de Santiago, determinò un dìa pasarlos a todos a cuchillo.

El general Pedro Florentino, un moreno nacido en Hincha, que, aunque tomò parte en la guerra de independencia, hallàndose en la lìnea de vanguardia por la frontera Sur, siendo Capitàn, se le juzgò en consejo de guerra por traiciòn. Bajo el mando de este lugarteniente se movieron los cimientos sureños que incendiaron a Banì, pasando por las armas a muchas familias, por ser Peravia bastiòn ancestral de inmigrantes españoles. Bajo la mira restauradora fue incendiado Santiago de los Caballeros en 1863, quedando rezagadas las acciones de los inmigrantes españoles que, como mi cuarto abuelo, Juan Gòmez, se levantaron a favor de la causa independentista en la bien valorada ``La Carga de los Andulleros``, en Sabana Iglesia, labradores y artesanos del tabaco, que con el brillo de sus machetes hicieron honor a la tierra que los recibiò en su seno. Es preciso señalar que el coronel Furci Fondeur Lajeunesse, un tatarabuelo nuestro, fue proveedor del gobierno restaurador, ademàs de Ministro de Relaciones Exteriores. Naciò en Parìs, Francia, y llegò al paìs con sus padres en la embarcaciòn de Lecler, radicándose primero en Haitì.

No podemos quitar el encanto siniestro a este escrito alargándolo màs de la cuenta y debemos culminar con el lugarteniente que superò al maestro, por su vocaciòn de poder polìtico, aunque èste nunca opacara su condiciòn de guerrero genial: Ulises Hilariòn Hereaux Lebert (a) Lilìs, nacido en Puerto Plata, hijo de Josefa Lebert y del Capitàn de la Marina Francesa, aunque haitiano, Dassas Hereaux. Lilìs se alzò con el gobierno restaurador por encima de su lìder y mentor Luperòn, a quien el Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo, Fernando Arturo De Meriño, a la sazòn presidente en funciones de la repùblica, le restò fuerza y capacidad como gobernante frente a un adalid como Hereaux, hombre que sierviò como Ministro de Guerra y Marina en su gobierno. Meriño fue el autor intelectual del famoso decreto de ``San Fernando``, el cual rezaba que serìa pasado por las armas todo ciudadano sorprendido armado y con actitud conspirativa. Lilìs fue el eficiente ejecutor.

Pacificado el país de manos de este rallano, quiso incorporarse a los centros de alta sociedad del paìs. El Centro de Recreo de Santiago al ponderar su solicitud, lo rechazò, atendiendo a los estatutos y reglas que le dieron origen a esa sociedad, los cuales en nada tenían que ver con poder polìtico, ni riquezas materiales, ni generalatos...

A los pocos dìas enviò a Santiago en calidad de gobernador al general Perico Pepìn, su màs leal colaborador,  hasta su muerte. Pepìn era negro como el carbòn y de facciones ordinarias pronunciadas. En el decreto de nombramiento, se ponderò lo siguiente: ``Al Ministro de lo Interior... Haga constar en esa, el nombramiento del general Perico Pepìn, con los poderes atribuìdos que pudiere necesitar allì...``. ¡ Es menester bajarle los sumos a esos blanquitos de Santiago...!.