sábado, 9 de noviembre de 2024

LA FELICIDAD SEGÚN EL TIEMPO

 Y llegó el asueto con su lluvia mojando los sueños quejumbrosos de placer entre las húmedas almohadas; y se fue, se marchó, como todo en la vida; pasó sigiloso entre el silencio y las manchas que la brisa dejó a los quicios; entre la tenue luz de las velas que se hacían más blancas con la oscuridad, dejándome en las manos el releído libro, lleno de trazas por el tiempo, que me devuelve al pasado y me disipa el recuerdo del amor vivido durante la tempestad...

viernes, 8 de noviembre de 2024

¡LA POESÍA: ARTE Y MELANCOLÍA!

 Guarda tristeza,

guarda alegría;

la presteza de la vida,

su risa junto a la mía.


Es poema que engalana

el discurrir de los días;

máscara que oculta el sufrir,

la melancolía hecha musa;

ver la hembra que me gusta

con sus labios como fruta.


Amar y sufrir los hijos,

resistencia al desapego;

es amar y con denuedo

ese resorte filial;

es llorar el transitar,

de sus vidas que se escapan

como agua entre los dedos...


martes, 30 de enero de 2024

CUANDO EL VOLVER ES CRUCIAL

 Aquí de nuevo,

pues nunca dejamos al mundo,
más bien, es éste quien nos deja,
con otras formas se aleja
en su generación de relevo.

Volver,
como el rio seco aquel
que ya no esperaba nadie;
regresó con su donaire
al territorio irredento,
mas, tuvo que arrastrar cimientos,
llegado el atardecer.

Volver, mi gente,
a los escritos de antaño,
y me aleja de lo vano
que trae el amanecer;
es sólo en mí el renacer
por las ansias de tenerte...


sábado, 14 de octubre de 2023

LA TIERRA PROMETIDA

 ¡Holocausto!, ¡expiación!, son expresiones del génesis, principio de todo cuanto acontece; dice el viejo testamento bíblico que, Aarón, hermano mayor de Moisés, fue el primer Sumo Sacerdote de Israel; un rayo mató a uno de sus hijos que servían de clérigos; su muerte bajó de los cielos por violar los protocolos de la expiación en el altar ´´sagrado´´; allí, precisamente, allí, se degollaba el carnero, el vistoso becerro, las mejores cabras o corderos, se disipaba la sangre en el templo, se sazonaba la carne con las especias más agradables, de sabores y olores que agradaran a Dios.

¿Brujería de blancos?.

¡Malditos dogmas!, asotanados, sectarios; mil veces malditos los turbantes, las sotanas y los velos, que entre esconden ojos que asechan como la peor anaconda del desierto.

¡Maldita Guerra Santa!, mil veces maldita ´´Santa´´ Inquisición; legionarios, templarios; ¡maldito papado!, del hombre, la bestia mayor...

martes, 19 de septiembre de 2023

¡HAITÍ, TIERRA DE MONTAÑAS!

Parece escucharse, no importa que centenares de años pretendan ocultar lo siniestro de un
pasado: La Trata Negrera. Aún se escuchan, gimen, unos encima de otros hacia un mundo
desconocido; asustadizos, ojos que brotan de un blanco amarillento; gritos parecidos a los
pájaros libres que, cazados, aletean en estrechas jaulas, siempre angostas, pues no pueden
volar.

Llegan del África, continente de donde aparenta haber surgido la humanidad; multiplicidad
de humanoides, mas, aprestos de entelequias que asombran, al igual que sus eminencias
dispersas en el mapamundi de la existencia.

Luego de ser perseguidos por europeos cazadores de esclavos que se lucraban en tierras de
negros, emulando a Juan de Olid, capitán de ballesteros, quien cabalgó esos lugares infinitos
en busca del unicornio para su rey, con sus perros de presa sujetados entonces por otros 
negros, mercuriales, traidores que también se beneficiaron, se pierden en lo recóndito de sus
raíces.

Con el tiempo les pagaron a sus verdugos con fina madera, extraída de esos bosques 
prodigiosos, una emancipación que los convirtió en la única clase que se suicida, cuando en
1804 hicieron creer a la historia que obtuvieron la libertad por su valor guerrero frente a los
franceses, ganándose de pasada la admiración del libertador Bolívar.

Imitaron a sus antiguos amos con la constitución de imperio y reinado, sometiendo con el látigo
y el fuego a su propia sangre, aquellos que nunca dejaron de ser esclavos, desde que construyeron
con castigo los palacetes de la ostentación. A partir de ahí, esos son los que hasta hoy, cruzan la
frontera.

Esta vez le tocó a Francia, arrastrar de tierras lejanas una etnia diferente, menos brillosa y 
renegrida que muchos organizados en tribus; negros cenizos, con dialectos y culturas distintas
dentro de una selva común para seres humanos.

Son seres fuertes, conocedores del fuego, el que usan en sus hechizos y santerías, hasta en sus
bailes; lo absorben, lo inhalan, prefiriéndolo al mendrugo de vida de las pulperías bateyanas, y 
así prosiguen los días, haciendo leña de la vegetación para que no se extinga.

Muerte y devastación parecen ser su lema, y hoy, no sé por qué, terminan por conocer el agua
y sentir la presencia de la sed...




miércoles, 6 de septiembre de 2023

¡LA VIDA A RASTROS!

Si florecida es tu vida,
se parece al flamboyán;
pues ella, de perdurar,
te someterá a las vainas
que balanceadas cuelgan
por la gran brisa de otoño;
de no perdurar,
serías como la amapola
que brilla en el sentimiento
de las almas en retoño,
como el vaivén de las olas;

Para vivir, no miedo al miedo;
transgredir los enredos,
soportando con denuedo,
a veces, sólo existir;
vamos al ruedo a sufrir,
mas, en tus ojos que iluminan
y que pones frente a mí,
me siento alcanzar el cielo;

¡Romántico!, aquel bohemio,
en silencio, que ya siente en 
su tormento el transitar de sus
días, porfía de un tiempo, si acaso,
ya no se siente irredento,
pues llevan su vida a rastros;

¡Teatro, puro teatro!,
de una musa que resiste;
sigue sujeta, insiste,
no importa llegue el ocaso...

jueves, 31 de agosto de 2023

ÉMULO, DE LOS QUE SE INSPIRAN EN LA ESPERA DEL AVIESO OTOÑO

Porque al igual que tú, me llegó la tarde, caminante;
durante días fui arrogante, como tú, amigo que en el
tranvía no percibió lo veloz del tiempo, sólo en la
brisa el silencio y la noche como amante; recuerdas
por igual al sol, lo sé, en las mañanas se ve y entreteje
la esperanza; amores que llegan a ultranza, simbiosis
de placer y dolor de unos besos con dislates.

Se habla del hombre de todas las edades; aquel que
detiene el tiempo y desafía del viento sus desafueros; 
lo sabes tú, amigo, y también el mundo entero,
que camina como espectro en corrillos inauditos;
se siente amo, bendito, con apariencia irredenta, 
cuando al tropezar se da cuenta que su vida anda
de paso dentro de sus derroteros.

Amigo, sigo tus pasos, que no son más que la sombra
de los míos; te doy tu espacio y prosigo,
a un otoño que hasta el final sigue siendo mi camino;
entonces, camino, camino...