sábado, 17 de abril de 2021

¡GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ, INMORTAL!

 Quien conoció su obra sabe que no ha muerto, pues nos dejó inmersos en las estadías polvorientas de sus caminos tortuosos por los Andes; de sus casas desvencijadas de maderas crujientes y patios húmedos de su Aracataca querido, que nos llevó a un ´´Macondo´´ lejano de  realidades hechas sueños; fuiste la inspiración de tus vivencias y ascendencia por más de cien años. La soledad llegó después, con esos entuertos recorridos por la pluma célebre destinada precisamente a los que no leen, pero venciste, triturador de cadenas, como bien lo describe J.M. Vargas Vila; trovador exquisito en el campo de las letras que llegaron a tu jeroglífico encaminadas por el alma. ¡Oh Gabriel García Márquez, quien sólo a ti te ha leído, lo ha visto todo!. ¡Hasta siempre!, amigo en la imaginación que todos quisiéramos tener...

martes, 30 de marzo de 2021

¡ÉXODO DE RECUERDOS!

 Nos llamaba el olor a coco sacrificado en guayo. Siempre mayor y enjuta la mujer que de ello se ocupara. Callada, de hablar con los ojos, como si cumpliera de rigor con un mandato ritual cuyos remilgos ortodoxos daban la sensación de mudarnos por mucho tiempo a otra estancia de la vida.

El llamado hoy es diferente, pues el buffet de los denominados resorts coarta el marisco playero; constituye una modalidad de disfrute, mas, no de gozo espiritual; enclaustrados nos sentimos en piscinas y habitaciones de confort que eclipsan el danzar de las palmeras, el olor a leña, la tímida humareda de los fogones del rancho, la brisa cuaresmal que nos devolvía con silbidos de coronas las ausencias, pero, sobre todo, el olor que entre pescados y habas endulzadas nos impregnaban los amores que a morir se resistían...

viernes, 19 de febrero de 2021

¡QUE BUENO!, NUEVA VEZ LA INDIA...


Ubicada en Asia del Sur, la que de otrora, me impresionó con su aporte a la simiente de nuestro suelo oriental, desde la diseminación del arroz, asumida por toda Asia; ni hablar del coco, la gallina, el gallo y hasta el faisán, caballos y rebaños que hasta hoy día adornan y reemplazan desde tiempos lejanos, no sólo el guayo, la yuca, el higüero, también los cantos fabulosos de higuanas, hurones y silbidos esotéricos de ciguapas.


Hoy, nos llegan las primeras vacunas; son como pinceladas de esperanzas donde cada inoculación es como semilla de mostaza que irá sanando, paliando y borrando paso a paso el tormento hecho pesadilla.


En esta etapa de la vida, sobre todo, la mía, me remonto al estoicismo de Mahatma Gandhi, a la bondad altruista y angelical de la Madre Teresa y, en sentido general, al atavío de las mujeres más hermosas del mundo, aquellas que su atuendo opresor les permite enseñar sus lindos ojos como estrellas del firmamento...

viernes, 5 de febrero de 2021

PANDEMIA GENERACIONAL...

 El peor de los virus es la cosecha humana de los tiempos. Los del pasado, remoto y no remoto, mostraban desenfadados y sin el menor empacho la bestialidad criminal, cavernaria, dándole aquiescencia a la posteridad de advertir que provienen de una evolución ominosa.


Hoy día, gran parte del ser humano deja ver el refajo de su procedencia agorera, malvada, sin poder tapar el sol con un dedo ni contarlos entre las minorías, pues éstas son propias de luces de misterios que engendraron a pocos notables en el mundo de la bondad.


Mientras la madre Teresa, aquella santa de Calcuta, ya anciana y encorvada se inmolaba por el prójimo ante las adversidades que vivió, hoy somos holgazanes de pantallas y tecnologías aviesas, jóvenes y hasta ancianos, consumidores a ultranza del peor de los virus, la evolución maldita.


Chocan unos con otros en las calles, ensimismados con celulares, ciegos y turbados de tapabocas que apestan, asfixian y hartan, mientras los mismos descendientes siniestros de los coliseos y templos inquisidores juegan con el negocio más grande de los siglos, la vacuna, apostando a la gran demanda más que a la oferta, exhibiendo el desquiciado poder político, porque precisamente, seres de luces del pasado salvaron las entelequias que gobiernan el hemisferio; vacuna, la que descubrió José Celestino Mutis (1732-1808), para erradicar la viruela que ocasionó más bajas en las luchas de independencia de Sur América que la guerra misma, en Santa Fe y Bogotá, durante el Virreinato de la Nueva Granada (siglo XVIII); vacuna, descubierta por la casualidad de los más humildes, cuando percibieron que la infección de la vaca, de ahí la denominación de vacuna, al ser inyectada al animal, lo cura e inmuniza...


¡Vacuna que sólo Dios dispondrá!.

jueves, 28 de enero de 2021

DE EMBAJADORES CUNDANGOS, ENTRE OTRAS COSAS...

 ¡Ya no sorprende!,

pues se había marcado el hito

en un pasado reciente,

la inmoral, cuan insolente,

crimen de lesa natura,

nos echan lodo, inclementes,

todo tipo de basura.


Se marcha la embajadora

de una gracia tal cual Eva,

de sonrisa amplia, hembra,

que baila como Ysadora;

ella sembró ética y canto,

saboreamos el encanto

de una diplomacia plena,

dulce y pura,

nos enamoramos de ella...


Amagues nunca faltaron,

siempre nos amenazaron

como a países de mierda,

no sólo el loco de ayer,

quieren poner de revés

nuestras costumbres añejas;


No se escucha ya el merengue,

cada día más se aleja,

ni se estudia nuestra historia,

los que llenaron de gloria

la majestad del Estado,

el dembow, acaramelado,

así como un tal ´´teteo´´,

lo bailan hasta las viejas;


¡Fortaleza soberana!,

respetarnos,

es lo que necesitamos,

ahí radica mi queja...

viernes, 15 de enero de 2021

¡ESCEPTICISMO!, VIDA AL FIN...

 Desde la misma hendija observo un tiempo ya transcurrido que va y viene, parece alejarse a su destino, pero, patina, es sólo una máquina que de antemanos sabe hasta dónde te encamina, se amotina, nomás observa y te entretiene.

¡Mentira!, toda una farsa en su amanecer y anochecer; migajas de placer tan breves como la estadía del ruiseñor que se espanta ante cualquier movimiento, sonido, cuando el ave que en su nido se alerta, corre tras sentir temor; la montaña mira lenta y con misterio, ciguas palmeras que cantan con chillidos de alabanzas a la vida, en cielo, que te conquista y encanta con lo que llaman amor.

¡Mentira el amanecer!, los amores peregrinos, placeres que en el camino ven siempre el atardecer; ¡mentira!, ¡mentira, oh mujer!, pues ya lo sabía la lluvia y hasta el eco de las cuevas, la rana en su desvarío, con el serpentear del rio, dudaron de tu querer...

lunes, 11 de enero de 2021

¡HOY, 11 DE ENERO!, EL ÚLTIMO BESO, MAMÁ...


Desandabas entre las reparticiones estructurales de la vieja casa sin que necesariamente mis sueños perturbaras; sólo soñaba, ocultabas tu sonrisa con árboles verdes, otros secos, que sembrabas y mojabas, hasta que me salpicabas de tus improntas; a tientas, me tocabas haciéndome despertar; sentir tu voz ya ronca de ancianidad, tu respiración que viene y va, invitándome entonces a saltar...


¡Mamá, ¡Mamá!, te estreché con ansiedad y sentí tu último aliento, con dolor, avieso, ardiente en llamas, partiendo de allí ese beso inclemente que aún me destroza el alma...


¡Que estés con Dios, madre amada!.