sábado, 15 de octubre de 2016

PALO SI BOGA... (ii).

Tristeza que trae el tiempo que nunca es joven;
saudade,
maldades de una memoria de elefante,
por frustraciones quizás;
o por exceso de bondad en besos dulces
y risas señeras que encantan,
donde se repite el canto
en nuevas generaciones;
cosechas de orquídeas,
amapolas,
en esta estación de otoño,
inminente,
ya presente,
que en su arroyo,
no detiene los escollos
ni el ondular de las olas;
¿dónde te escondes amada,
de esas mieles que pasaron,
si ocultaste en caracola
ese cuerpo de sirena?,
es luna llena y aurora
en el patio de la casa,
donde otrora,
y aún presente,
arrastra mi cuerpo el alma...

PALO SI BOGA... (I).

Pues despertar me señala
entre los que agregan un día
añejante;
mas, ¡que interesante!,
sentir que la luz nos retrata
entre los vivos;
y es que si daño nos hace el vino,
no beberlo desespera,
nos incomodan barreras,
la sinuosidad,
el estero,
y vemos del mundo entero
éxito en las catapultas;
saltar es que nos repunta
hacia el verdadero ser,
el camino,
el placer,
del beso de amor siniestro,
ese calor que en su adentro
nos pide el agua y la sed...

domingo, 18 de septiembre de 2016

VIVIR, SIMPLEMENTE...

Eran zancadas quijotescas, entre el drenaje, charcos y lodos bateyanos; eran peluqueros, fotógrafos, y hasta aquel hombre médico , ´´matasanos´´ de domicilio, con maletín de suela y correas, llano, sencillo; existía el sacamuelas, que en esos tiempos lejanos no sólo corrían de plano lugares desconocidos, entre el salado y el dulce impuesto del régimen, también eran escarpados, entre ´´Las Tejas´´ y ´´Los Robles´´, como si incursionaran con amor en El Capitolino de Roma, que entre sus trillos y aromas cabalgaban como nobles; se despertaban de tal alucinación con el sonido del acordeón movido como gusano de seda, el tormento cosechero, tabaco y recato bajo sombrero y frente al fogón caliente, la espera; caminaban a la sazón, siniestros personajes, entre aquel viento y ropaje que nos trae la adversidad, y es que la vida viene y se va, como péndulo perenne, y el que hoy vive no siente los remilgos de la historia, artes, ni retóricas ruidosas; se va la vida en la fosa de una loma amenazante, ahora,  o de la mujer, que amante, nos da su dulce en la aurora...

MORIR Y VIVIR A LA VEZ...

El sol se asoma temprano, recargado, no importa los escombros dejados por la cotidianidad semanal; entre las rendijas deja escapar su rayo de esperanza, y hasta la muerte deja secuelas de dolor y suspiro inusitados, alivio; se escapa la vida, por los sumideros siniestros, mientras afuera, aún entona el canto de los pájaros, aquel que emulan las cuerdas en mágicos dedos y la música de viento; luces que toman lugar donde fue tenue y oscuro, caminos tranquilos bajo los flamboyanes, amor furtivo, y el crujir de las hojas secas de otoño; muero y vivo el pasado renegado, ranchos viejos y oxidados de un tiempo que fue mejor; amor no fue la excepción en cantos de serenatas, y todavía conservo y me delatan suspiros de un eterno dormir, de un encanto que al gemir, me llevan a esos lugares, lejos de aquellos mares, mas, un silencio sutil, luna llena, claveles, colores, el rojo, tu carmesí...

sábado, 10 de septiembre de 2016

EL ANTAÑO Y LA ESPERANZA...

¡Y se perdió el último amor como los demás!; se fue por la misma borda, aunque se llevó su mochila de papeles y circunstancias distintos. Allá está, en un abismo sin fondo, que, de tenerlo, bajaría mis brazos tan profundos y literales para extraer el que encabeza la vida, mi vida, de memoria y olfato inefables, con la fuerza de las uñas, del alma que aún arrastra mi cuerpo, con el ímpetu que da el primer amor, el creído, el del pueblo, el que traza la pauta de los amores y ensueños y nos hace viejos, pero sin olvidar, y me pregunto, ¿dónde estás, ojos de soles, boca de flor?, ¡oh risa sureña, que aunque símil de las olas, no te siento en esa borda!, te tengo aquí bien cerquita, mi néctar de picaflor, de arrullos, de besos, con sabor a cundeamor...

miércoles, 31 de agosto de 2016

¡QUE NO SE QUEDE EN LOS SUEÑOS...!.

Y haz que el sol, ¡oh Dios omnipresente!,  deje aquí la flor que recién abierta nos recuerda sueños de amor, caminos entre yertos bosques que refrescan el alma con las aguas graves que bajan de lo alto; aleja señor, en ese segmento de pesadillas que trae el dormir para olvidar, al lobo que me asecha y me muerde, a traición, furtivo; lìbranos del corazón de la oveja disfrazada, que besa acaramelada siendo ave de rapiña, que con sus pezuñas encima, de manera insospechada, mutante, me regresa a la triste realidad cautiva...

sábado, 27 de agosto de 2016

¡ CON LA LLUVIA VIVO Y MUERO...!.

¿Quién no recuerda, hasta lo más recóndito, cuando la lluvia nos tocaba el alma?. Tablas carcomidas del grumo vegetal, hongos que se adhieren en cada peldaño de los escalones y las telas metálicas que protegen de bichos alados; gusanos que se mueven como acordeón, de colores, y los dejamos escapar con el mismo sigilo con que se alejan; como se nos va el cariño, la lozanía de la madre que hoy se postra como si se tratase de otro ser; se nos diluye el amor de allá, de la lejanía, con sabor a besos de mieles perennes, como la casita abandonada, cocina improvisada del trasiego del rancho, cuyo techo de cinc oxidado y las palmas que cobijan la enramada despiden gota a gota la alegría de una época que se nos escapa, no regresa...