lunes, 14 de noviembre de 2011

PA/LANTE CON MARGARITA...

Amanece màs temprano,
se incentiva la campaña,
tenemos a Margarita,
ella es flor de la mañana.


De faciòn risueña y tierna,
lleva helga en su reir,
tiene la hermosa trigueña
la conquista en el redil...


¡Ya se endulzò la campaña!
en las campiñas agrarias,
su nombre adorna el entorno
de la esperanza del hombre,
de aquel que la siembra orondo,
junto con la trinitaria...


Mujer de raza inmortal,
de presencia encantadora,
tiene el pueblo una señora
de una deidad peculiar,
¡no salgas incauto al ruedo,
con ella vamo (s) a ganar !.


De trabajo tesonero,
con una base grandiosa,
lleva en su aspecto cuan diosa
el amor a dar amparo,
a su lucha en el reparo
del que màs lo necesita,
y es que doña Margarita,
nos da en su ser su regalo...


¡Candidato opositor...!
tendràs que ponerte a un lado,
puesto que Danilo tiene
lo que el pueblo solicita,
tiene orden, paz, moral,
tiene a doña Margarita...

miércoles, 2 de noviembre de 2011

CABALGANDO CON LA NOSTALGIA DEL TIEMPO... RATIFICACIONES GENEALÒGICAS.

Se inicia el siglo XIX y con èste se desplazaba a caballo Juan Gòmez, un ser viviente escasamente registrado en escritos y archivos inèditos, familiares o no, donde se presume su origen en relaciòn con Francisco Gòmez, capitàn del ejèrcito real de su majestad el Rey, quien en similitud con Josè Gòmez Candelario, tambièn capitàn, fueron comandantes de la Plaza Peravia, primer bastiòn español que cobrò ahìnco en los tiempos de la conquista y donde sus descendientes tuvieron luego que sufrir los abatares de la guerra restauradora, de implicaciòn racial, de 1863 a 1865, bajo el liderazgo aplastante del general Pedro Florentino. (Ver Raìces y Profundidades de una Restauraciòn Racial. josegomeznin.blogspot.com. Raìces y Memorias).


El levantamiento de Sabana Iglesia, Santiago, de la artilleria o Carga de los Andulleros bajo el liderazgo del general Fernando Valerio, el 30 de marzo de 1844, estaba compuesto por hombres del tabaco que machetes y sables en manos contribuyeron a la ratificaciòn de nuestra independencia pronunciada el 27 de febrero de ese mismo año, por un trabucazo disparado por el general Matìas Ramòn Mella y Castillo, antes de que posteriormente se aplastara otra intentona de invasiòn en Azua de Compostela el 19 de marzo, con el machete del general Pedro Santana y Familia, dando al traste con el afianzamiento de libertad de un pueblo al que no le quedaba mas batalla para sentarse en su base de paz e institucionalidad, sobre todo, al promulgar su primera constituciòn el 6 de noviembre de ese històrico 1844, en San Cristobal.


Para Juan Gòmez, sus correrìas patriòticas y su acento de hombre español, aunque ``manchado de la tierra``a la vista de España, no constituyò obstàculo alguno para posar su aguda mirada en aquella mestiza, considerada mulata por los enquistados representantes de una oligarquìa blanca que, mas que protegernos, postergò nuestros intereses a sus conveniencias econòmicas y polìticas de los tiempos.


Juana de la Cruz Nùñez Suàrez, mi cuarta abuela, era hija del general baecista Juan Nepomuceno Nùñez, y de Tomasina Suàrez, ambos de Jacagua, zona de los Nùñez, generales, que cabalgaron junto a Gregorio Luperòn para contrarrestar el influjo español. Juan Gòmez conocìa de las pasiones afrancesadas de su suegro, desde la època de 1821, poco despuès del fracaso de la independencia efìmera de la ideologìa de nuestro Teniente-Gobernador, Lic. Josè Nùñez De Càceres, al adherirse al protectorado de La Gran Colombia, sin èxito alguno, cuando el padre de Juan Nepomuceno, Juan Nùñez Blanco, mi sexto abuelo, un pròfugo de la justicia, sin que se especifique por què, asaltò la fortaleza San Luis, enarbolando, a favor de Francia, claro està, la bandera Pro-Uniòn Haitì, gobernando hasta crear las condiciones para la invasiòn de Jean Pierre Boyer en 1822 y manteniendo su poder como comandante de la Plaza de Armas de Santo Domingo hasta la llegada de Charles Herard en 1843. Las ironìas del destino permitieron que su hijo, el general Juan Nepomuceno Nùñez, (53) años despuès, el 5 de agosto de 1874, al mando de cincuenta hombres a caballos, amparado en dos razones, tanto liberar a su hijo preso allì, el tambièn general Juan Evangelista Nùñez, como para iniciar rebeliòn contra el gobierno de Ignacio Maria Gonzàlez y a favor del afrancesado Buenaventura Bàez Mèndez, tomò la susodicha fortaleza quedando muerto en la refriega.


Pedro Francisco Gòmez Nùñez, fue mi tatarabuelo paterno y la vìa directa de mi ascendencia con esos hombres de armas, incluyendo a Juan Gòmez, su padre, de quien fue testigo de sus improntas y encuentros furtivos con hembras, como forma de paliar los tormentos de la guerra, cuando padre e hijo se detenìan y calmaban la sed de los caballos sudorosos, donde en cada sitierìa nunca faltò el sonido del acordeòn recièn llegado de Austria, incorporado a las campiñas cibaeñas y el merengue empezaba a hacer pininos con la picardìa, el zapateo y las cuerdas españolas. Las escapadas de Juan Gòmez nunca fueron incompatibles con el gusto y la pasiòn que hasta su muerte en una refriega en Las Lagunas para 1860, sintiò por Juana Nùñez, con quien, ademàs de mi tatarabuelo Pedro Francisco (1848), procreò a Elena (1838), Maria Francisca (1839), Julio Francisco (1853), Ingìnia (1855) y Juan Francisco (1856).


De esa estirpe de los Gòmez Nùñez, y a travès del linaje de Pedro Francisco, vengo cabalgando entre sueños y atrasos, propio de los hombres que patinamos en el pasado porque permitimos los avances del tiempo, pero no los aceptamos. Veo en mis ancestros huesos removidos que pasean en coche por las ruinas de Jacagua y le dan solemnidad al Santiago Viejo, tierra de nobles por valor intrìnseco, caballeros de capa y espada y de diestros y adustos caporales.


Pedro Francisco cabalga hasta Palmar y se embriaga del aroma del tabaco. El tabaco era a Santiago como la caña al Batey, y se envuelve en las comarcas atraìdo del perfume de las lindas trigueñas, mujeres de sonrisa plena y estrechas cinturas, que llevan sonidos de àngel en sus voces de tonadas conuqueras, pero ufanas de un recato ancestral. Marìa de Jesùs Fermin Guzmàn, hija de Ramòn Fermin De Peña y de Bàrbara Guzmàn Nùñez, desposò a este aùn adolescente, dàndole continuidad a la vida con la procreaciòn de su ùnico vàstago, Josè Ramòn Gòmez Fermin, mi bisabuelo, a quien acompaño en su cabalgar por la lìnea noroeste detràs de los corrillos del horacismo, aunque hacìa siempre un aparte en sus apetencias polìticas y se regodeaba en las mismas enramadas donde Demetrio Rodrìguez bailaba el merengue, persona a quien le dispensò amistad y reconocimiento personal por su valor en los momentos aciagos de la muerte de Ulises Hereaux.


Cuando las clases sociales del paìs se establecian por abolengo, raza y probidad, Josè Ramòn Gòmez, en su limpio cabalgar y su apariencia prìstina, logrò llegar al corazòn de la màs alta sociedad de Santiago, incluyendo el Centro de Recreo, manzana de discordia y apetencia vanidosa de Hereaux y Trujillo, no siendo exceptuado entre los jòvenes que fueron objetos de envidia, por los trastornos, la atrevida ignorancia y la sinuosidad de la historia. Acompañè a mi bisabuelo cuando cabalgaba a Montecristi detràs de tòrridos amores, cuando usaba de pretexto el ordeño en su finca y aplicaba sus ganancias frugales a favor de acciones altruistas, una de ellas otorgada a los auspicios de las hermanas de la caridad de Santiago, donde reposan sus restos en la antìgua Catedral de Santiago Apostol. Me sueño cabalgando con mi bisabuelo, cuando camino a Las Lagunas, se enamora de la mujer de su vida, mi bisabuela Celsa Fermin y Fermin, su pariente, hija del patriota Francisco (Tito) Fermin y de Dominga Fermin Gòmez, una trigueña de verdes ojos con la que le dio continuidad al linaje de mi orgullo. Procrearon a Josè Ramòn (muerto pàrvulo), Rosa (muerta pàrvula), Adelaida, Maria, Mercedes y Juan Francisco M. Gòmez Fermin (Josè), mi abuelo.


¡Que corto fue el cabalgar con mi bisabuelo...!. Fue al amarrar su caballo frente al principal salòn de fiestas de Las Lagunas. La desgracia de una estirpe afrancesada heredada de su padre lo obligaron a pagar con su vida el oprobio del general Juan Nepomuceno Nùñez, cuando asaltò la fortaleza San Luis para favorecer a Bàez y derrocar al presidente Ignacio Maria Gonzàlez, sì, muchas fueron las conjeturas de la època de un cibao que siempre se ha distinguido por llevar la consecuciòn de su historia, como tampoco se descartò su amistad con Ramòn Càceres Vàsquez, en los tiempos que, en 1901, todavìa una parte de los ``Bolos``lo miraban con ojerizas, aquellos ``lilisistas`` sumados a ellos en contradicciòn a Horacio Vàsquez. Pero... ya que ahì termina mi recordado cabalgar con ese noble bisabuelo de apenas 27 años, ahora recuerdo, como luciò y brillò su estrella en esa fiesta, en compañia de Maria De Èbano Betancourt, linda lugareña apetecida por un Gonzàlez del sitio, que, de manera furtiva y cobarde, desatò el amarre del caballo de Gòmez y lo adaptò al suelo, para con el descuido propinarle el tiro mortal...


Ahora mi abuelo Juan Francisco M. Gòmez Fermin y yo tenemos que cabalgar solos por esos caminos torcidos de historias, circunstancias y coincidencias que moldean la vida de los hombres... pues en su corto cabalgar, enlaza con mi abuela Ana Julia, nieta de un francès, coronel Furci Fondeur Lajeunesse, Ministro de Relaciones Exteriores y Proveedor en la guerra de la Restauraciòn. Su hijo, Melitòn Fondeur Fernàndez, mi bisabuelo por esa lìnea, fue uno de los munìcipes que, de otrora, mayormente contribuyeron con el desarrollo de la comunidad de Las Lagunas, hoy Villa Gonzàlez, en honor a un hermano del matador de mi bisabuelo Josè Ramòn Gòmez. Esta vez el destino nos acerca màs a Francia por enlace consanguìneo que por conflictos de Patria.


Sigo al trote con mi abuelo cabalgando con Horacio. Seguimos siendo `` coludos`` sin proponèrnoslo, en guerra abierta con los ``Bolos`` de Juan Isidro Jimènez Pereyra, donde la caballeria implacable se enredaba entre sus patas ante el fuego de los ranchos, el saqueo y la anarquìa en general, que nos hace cabalgar junto a la soldadesca norteamericana. Recuerdo en esa caballeria la imposiciòn del orden, a sangre y fuego tuvo que compartir mi abuelo ese cruento batallar. Apuesto jinete, adusto y de autoridad natural, bailador y manzana de discordia de hombres celosos en aquellas fiestas carnavalescas y florales de la sociedad santiagues. Cae abatido a balazos en plena fortaleza San Luis en un inefable y confuso incidente de armas. De allì sacaron su cuerpo, mientras su caballo afuera relinchaba, como lo hicieron los caballos de Juan Nepomuceno y su hijo Juan Evangelista, aquella noche aciaga del 5 de agosto de 1874.


En su leve agonìa y postrado en su rancho en Palmar, el entonces coronel R. L. Trujillo y Molina, jefe de la Guardia Nacional Dominicana, fue a darle apoyo al moribundo y a exaltar sus cualidades de aguerrido caporal, ordenando los honores de rigor cuando lo sintiò expirar. Entonces me sentì cabalgar con el pelotòn de hombres de amarillo que con toques de corneta y cañones, llevaron a su ùltima morada al infortunado Gòmez, envuelto su ataùd en la bandera nacional.


Muerto mi abuelo el 25 de mayo de 1927, ya habia procreado a mi tìa Mariana y a Josè C. Gòmez Fondeur (Fermin), mi padre, nacido el 6 de abril de 1924. Figura ecuestre que, llegado al Sur, tenìa el perfil de un vaquero forastero de cara roja y perfiladas facciones. Enlazò con mi madre Digna A. Nin Batista, hija de Nèstor A. Nin Fèliz, tambièn ecuestre en la faena necesaria de la industria azucarera, y de Maria Dolores Batista Matos. Èl, mi padre, me enseñò a montar a caballo, y, con èl, a (39) años de su muerte, sigo cabalgando en el sueño de lo mìtico, entre el conuco, el batey, las improntas del gagà, el tongonèo de las negras, la pasiòn, los amores, la nostalgia, la frustraciòn del trabajo honrado, la cosecha, la bonanza de la crianza, la simiente, los reveses y el orgullo de un linaje que aùn vive, que no perece...


En ese Sur de mi vida, donde quisiera descansar, cabalgo junto a mi padre, salimos de los bateyes entrando por El Peñòn, Cabral y La Peñuela, partimos rumbo a Habanero, Palo Alto y Fundaciòn, sintiendo el olor a caña, el tren con los vagones, cuando nos acercamos al ingenio entre el ruido del viejo puerto y las herraduras de los caballos que cònsonas se sienten en el asfalto provinciano...
Cabalgo, pero vuelvo al cibao, despuès de tantos años de un viaje soñador de cabalgatas seculares, me detengo allà, en el camino real, frente a frente al Pico Diego De Ocampo, el que amenazante me saluda con el frio y la pertinaz llovizna de una tarde de invierno. Observo la casita del pasillo empedrado, en Palmar, con la sombra de los arboles y un tamarindo centenario, me inquieta la sentida ausencia de las aves y la presencia de un horno ya vetusto que hacen nostàlgico el encuentro de un lugar abandonado, donde los que habitan, taciturnos, màs el cantar del viento entre las palmeras, grimoso y desafiante, nos comunican que existiò allì una familia: los Gòmez...

sábado, 22 de octubre de 2011

``¡ QUE VIVA LO YA VIVIDO...!``

Cada quien con su camino,/
con su modo de vivir,/
con su convite,/
su vino/
o su ardiente triculì.../

Si no hay variedad,/
no hay mundo,/
a nadie le hago maldad,/
me gusta ser bien fecundo,/
es bueno tener piedad,/
ser ameno en la amistad/
y hasta medio vagabundo.../

Pues no creo que en este mundo/
haya algo muy perfecto,/
si te señalan bandido,/
te odian por ser correcto.../

Todo se ha dicho y escrito,/
si subes, puedes bajar;/
no se sabe si por bueno/
te pongan a trabajar,/
o por saber bien llevar/
aquellas reglas de juego.../

¿Quièn sabe còmo es mejor...?,/
es un dicho popular,/
si disponerte a rezar/
o echarte tu vacilòn;/
¡oye, sì...!,/
me gusta el clerèn y el ron/
con hielo y enamorao,/
con un aroma de cola/
que no sea de bacalao.../

Las de las cantinas,/
para ``por si acaso``...,/
pero que buenas que son;/
si las tienes,/
te creen ´´perro´´,/
si no las tienes,/
peor.../

Si las goza no es de noble,/
si no las goza, no sé,/
si tù vacilas, mal hombre,/
si no lo haces, ``memè``.../

El ramo trae las flores,/
pero el tallo las espinas;/
ningùn hombre se destina/
por el sendero incorrecto;/
casi nadie se ve exento/
de los tòrridos amores,/
de las prendas,/
los colores,/
que el mismo Dios ha creado,/
en caminos empedrados/
y de buenas intenciones.../

No me arrepiento de errores,/
pues nunca he manchado honras;/
mi vida anda y despoja/
de saudade sin sentido,/
quiero que en lugar de honores/
me enseñen taberna y vino,/
seguir mi rumbo a la muerte,/
viviendo lo ya vivido...

jueves, 20 de octubre de 2011

LA NOCHE DE BRUJAS (Halloween).

La noche de brujas (Hallowenn) viene siendo una subcultura proveniente de los Estados Unidos, una naciòn que en el experimento de un cambio de imàgen, introduce entretenimientos ancestrales de culturas divorciadas de lo que ha sido el modo de vida de esa naciòn, llegada a su màximo esplendor de guerra y capitalismo. Aunque en los dìas de acciòn de gracia no introduzcan el cerdo o la cabra en su celebraciòn, sino el pavo, ave de carne blanca por excelencia, un tanto divorciada en su consumo de las raìces afroamericanas.
``
Desde la antigüedad siempre fue perseguida la magia, como forma que adoptò el cristianismo de evitar que la misma sea negra. No por su acciòn en sì, sino por ser ejercida por los negros. Incluso en la Edad Media, los germanos inconversos del cristianismo conocìan la quema de los magos que realizaban encantamientos perjudiciales. Se establece, sin embargo, que en la baja Edad Media no hubo caza de brujas. Es asì como el concilio de Palerborn del año 785 castigaba tanto la creencia en brujas como su persecuciòn.`` Termina la cita.
Ahora bien, ¿hasta dònde incidieron las llamadas Sagradas Escrituras con ese advenimiento letal y esotèrico...?.
Cuando Jesùs echò en los cerdos la maledicencia del pecador que, piedra en mano, terminò arrodillàndosele y reverenciàndole, los criadores iracundos lo calificaron de brujo.
Aùn los misterios que de las religiones, paganas o no, y de los desaciertos cometidos en nombre del cristianismo, como hoy se cometen en nombre de la democracia, no han podido descifrar de manera categòrica el por què de la existencia soterrada de los secretos mantenidos por los ``Legionarios``, de un lado, y de los ``Caballeros Templarios``, del otro, engendrados por ``Las Cruzadas``y las llamadas ``Guerras Santas``, sectarios, abominables, intolerantes, que pasaron por las armas, la horca y la hoguera a los que pretendieron hurgar en sus intimidades obscurantistas y ortodoxas.
Se quiso emplear el concepto bruja (o) en tèrminos peyorativos, porque sus pràcticas, aunque iguales, no se correspondìan, no obedecìan ni eran acordes con sus reglas de juego institucionalizadas. Se quiso pintar la bruja o brujo como`` un ser despeinado y cruel capaz de volar en escoba, de manera que con ella pudiere barrer las huellas de sus acciones furtivas``. Por tal razòn y con el ànimo de vencerlos, desacreditarlos sumariamente, se desligaron ellos de las partes oscuras no santas de las escrituras, que hablan del brebaje, la hechicerìa, del salmo que mata vilmente o coarta la existencia, calificando de brujos a los que no poseen la bòveda en resguardo sacramental, sino los ranchos viejos, los cabos de velas, la mesa coja y una santerìa inmisericorde de santos que beatificò la Iglesia, que parece mirar fìjamente a una mujer que se desgreña, consume ron y tabaco, en franca armonìa con sus detractores.
En el antìguo testamento (Êxodo), cuando Dios mandò a Moisès a sacar la gente de Egipto para llevarla a Israel, le instruyò tirar su vara ante la presencia del Rey, para que la misma se convierta en serpiente, que al impresionar a la gente allì presente, tuviese la autoridad de ser obedecido.
El brujo o la bruja tuvo que aceptar su calificativo y adentrarse en sus propias reglas y tareas, en procura, claro està, de conocer el devenir de la vida y el futuro visto incierto en esos tiempos de inquisiciòn y resguardos clasistas de un cristianismo infundado. Si en el continente africano imperan dioses y creencias divorciadas de las reglas religiosas de la Iglesia como poder del Estado, no es por su color, ni la falsa creencia de su escasa inteligencia, sino porque hasta allì nunca llegò el favor de la civilizaciòn, por prejuicios, màs de los blancos que de los negros, la coartada que a su progreso impuso ``La Trata Negrera`` en tres tiempos: esclavitud, feudalismo y capitalismo burguès, donde todavìa hoy, no llega siquiera la comida desperdiciada en el armamentismo de muerte de la potencia del norte.
Segùn el diccionario, la bruja es aquella mujer miserable y pobre, que se ocupa de operaciones sobrenaturales y diabòlicas.... Definiciòn que viene de tiempos muy remotos, promovida por una oficialidad que de antemanos quiso satanizar sus acciones, al igual que satanizaron como ``protestantes`` todo apresto religioso ajeno a sus dogmas y jerarquìas.
Bruja, para mi, es concepto donde no es prudente ahondar mucho, pues sus raìces estàn enclaustradas, no solo en las escrituras, sino tambièn en el poder siniestro de la religiòn...



miércoles, 12 de octubre de 2011

``EL DÌA DE LA RAZA``.

¿Se celebra...
o conmemora?,
situación que me incomoda
por el otro que se alegra,
que un día de conquista y guerra
me asesinaron la mora.

Y es que...
no me honra,
ni enaltece,
que se haya elegido un día
que denote la porfía
del poder que se envilece.

¿Por què debo celebrar
que aquel tirano opresor,
avieso conquistador,
aplastò nuestra moral?,
pues enquistado español,
sin saber enamorar,
cuestionò nuestro color
con su simiente agorera,
de una sociedad postrera
en sangre, lucha y dolor...

Mas, no se inspirò en el amor
la ``conquista`` en esa guerra,
pues muchos de los nacidos
fueron vistos cuan gusanos,
desechados por enanos
y ``manchados por la tierra...``.

Ya en tiempos de fortaleza
existiò un Buenaventura
hijo de ``la Mai Teresa``,
negra de allà de Rincòn,
la que pariò ese varòn
con pasiòn y con ternura,
le acomodaron el Bàez
porque era nieto de un Cura...

Tenemos otro español
que soltò su polvorete,
de donde germina un gallo
con espuelas, horca y foete;
 ocultaba ser negrete,
era diestro comparòn,
haciendo ver en la gente
una ascendencia indolente
de aquel soldado invasor...

Era nieto de Silveria,
la que comenzò a ser ``Doña``,
que siendo hermana e/ Quiteria
le sirviò de ``comadrona``;
sacò narìz respingona
y mirada muy viscosa,
su  actitud era tormentosa;
su vocesita chillona...


No era del todo español,
si ustedes pudiesen ver,
pues Deyità fue la haitiana
abuela de su mamà,
de un sitio de Yamasà,
era  Ercinà Chevalier...
la abuela que su poder
lo consideraba innato,
de una ascendencia que encierra
grandes caciques haitianos,
raza  que masacrara a ultranza
el distinguido mulato...

Se pensaba rubio ario,
eran los tiempos de Hitller,
miraba hasta sus narices
con el bicornio español;
de gajes, chapas, anillos,
es nuestro eterno caudillo,
su apellido era Trujillo,
fue ``Perìnclito Baròn``.


Terminamos con Joaquìn
porque no es bueno abundar;
de un producto catalàn
que no parecìa fingir,
pues su fisonomìa ``preclara``
no esgrimiò nunca la seña,
que su madre era bien plena
de la sangre de Lilìs,
hombre que no fue de aquì
y eso lo podemos ver,
como los Molina, Deyità,
como Ercinà Chevalier....


Pero es muy grato emular
al gran Nicolàs Guillèn,
pues cuando entre pobres  ven
que en la casa hay un ``blanquito``,
se cubren en apariencias,
no se pueden aguantar,
mucho menos preguntar
por què es gacha la criatura,
¡fìjate que cara dura!,
¿dònde està su abuela Real...?.












































martes, 27 de septiembre de 2011

Bondades del Sur Agreste...

`` POCOS CONOCEN LO QUE REALMENTE SOMOS, MAS, TODOS VEN LO QUE APARENTAMOS...`` (Nicolàs Maquiavelo).

¿Què tan agreste es mi Sur,
què tal sus profundidades...?,
si en sus escarpadas lomas
se siente el canto del llano,
raìces que son bondades.

Se siente la brisa aviesa
que corre a los ``cuatro vientos``,
del cielo parece invento
y no es tanta la maleza,
entre arroyos, ríos y cuencas,
encuentra el hombre el sustento.

Camina y camina el Sur,
alcanzas ``Vengan a Ver```...,
mira al ``Estero``, ``Rincòn``
y vuelves a Jaquimeyes,
``Palo Alto`` y ``El Peñòn``,
¡quèdate al amanecer...!

Què se te puede ofrecer
que no sean sus platanales,
las uvas y otros frutales
cuando empieza a florecer;
existe allí una mujer
de una gracia muy amena,
tiene cuerpo de sirena,
ella es flor de ese vergel...

Al llegar a Jaquimeyes
me inquieto en melancolìa,
pues no siento nada agreste,
veo un espeso verdor,
la tierra y el tibio sol,
el pico ``Martìn Garcìa``.

Miro hacia el Este y el Norte
y no encuentro allì trigueña,
que tenga gracia màs plena,
llena de encanto, sabor,
de ternura con amor,
de codiciada consorte...

Camina y camina el Sur,
ya pasaste por Cabral,
allì pudiste encontrar
la mujer que hablando canta,
cuevas montunas,
alabanzas,
camino hacia el cerro azul...

Pues son de allà,
del ´´Cercado de las Damas``,
el ``Limòn de la Florida``,
la del ``Berbesì``, su loma,
muy pròximo a Barahona
de un Mar con ruido y sirena,
la de las lindas Mencìa,
hermosas Anacaona
que nos encanta la vida
en noches de luna llena...






lunes, 19 de septiembre de 2011

PATRIA, PODER Y POLÌTICA...

No se sabe cuál de estas tres P le ha hecho más daños a la humanidad desde los confines de la historia. Podemos decir que el Estado como institución siempre ha existido, incluso mucho antes de que se le diera formalidad jurídica a manera de organización civilizada. El Estado siempre existiò donde quiera que surgieron modos de jerarquías y poder entre sociedades nacientes y tribales. Todo grupo o persona que por circunstancias encontradas haya demostrado màs fuerzas y vilezas para sostener un poder, se convirtiò en Estado.

Ahora bien, el Estado en su simiente empírica en principio, consuetudinaria despuès, aunque hoy jurídica, comenzò a adoptar el concepto Patria en alusión al paternalismo dominante y al mantenimiento de esa conquistada pràctica que se fue haciendo costumbre en los conglomerados humanos.
¿Què nos hace cambiar la Patria por el Poder...?. Los intereses, sobre todo econòmicos, y las incidencias que sobre ellos puedan tener grupos foráneos. Entonces se apela a la acepción Patria como ``ideal``, para crear sentimientos, adhesiones, y medrar, aportando para ello la sangre de los màs incautos. Llega un momento en que la palabra Patria es abstracta, denotándose el concepto Poder y, con el Poder, emprendiendo el camino hacia la Polìtica, definida por Carlos Marx, como el motor de la historia, en la medida en que su producto econòmico constituye finalmente la transformaciòn de una sociedad en sus estudios y fases. Termina la Cita.

¡Cuanto daño se ha producido en el mundo con las tres palabras: Patria, Poder y Política!.
La primera implica un paternalismo impuesto por el poder y la posesión de los medios de producciòn. Un paternalismo  implícito en el amor o afecto al suelo donde se nace. ´´Mi tierra´´, ´´mis lares´´, ´´soy pez de esa agua´´, etc., es decir, tèrminos que màs bien aportan al concepto Naciòn. La segunda, la fuerza, la aureola con que se inviste al patriarca y sus paniaguados, àulicos o acólitos, con capacidad de incidir pecuniaria y sumariamente y, no precisamente, a favor de las mayorìas. La tercera es el injerto maldito desprendido del Poder, con miras a canalizar, en una especie de sindicalizaciòn y hasta hacer monopolio de las decisiones que mas bien deben ser tomadas por los màs sensatos, por los diligentes padres de familias y honrados trabajadores. La Polìtica desvía lo que debe ser por lo que es, y aplica en el devenir anacrónico del Estado, la desinstitucionalizaciòn en procura de proselitismo y adeptos, la subcultura, la inversión de valores, etc., porque precisamente, la lucha política no siempre es a favor de la soberanía y majestad de los pueblos.